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La Ciudad Ideal (III)

Naderías metafísicas
VII.- La Ciudad Ideal (III)

Los principios fundamentales de la filosofía teorética de al-Färäbï condicionan su concepción ética.El acto voluntario sólo tiene lugar cuando la acción de las potencias naturales del hombre es rigurosamente racionalizada;¿se trata,pues,de una concreción voluntaria que añade algo a las facultades físicas,o es la culminación de la cadena causal?.Al-Färäbï es consciente de la dificultad del problema y lo aclara de modo tajante,pero en exceso simplista:la voluntad es libre,pero está causada.El ser humano puede escoger libremente,pero sólo dentro de lo que es posible;lo imposible es capaz de ser apetecido y deseado,pero no puede ser escogido y querido.Por ello es necesario que la inteligencia humana ilumine la realidad;sólo tras este acto intelectual puede tener lugar la adecuada elección.Así pues la libertad humana es la capacidad de querer lo posible en tanto es entendido como posible.Esta orientación queda dentro del marco del intelectualismo socrático,lo que no debe extrañar habida cuenta del peso de la ideología platónica sobre el pensamiento del filósofo islámico;obramos el mal más por ignorancia o error que por maldad,ya que se opera un desenfoque gnosológico previo que suele tener tres causas:estricta ignorancia,error por la limitada capacidad intelectiva,o peso de las pasiones que obcecan la mente.
La suposición de buena fe es el segundo elemento ético,pero tal principio no soslaya el carácter fragmentario y parcial del saber humano,el desconocimiento de todas o algunas de las causas de la realidad,y las limitaciones metodológicas naturales o científicas.Sin embargo,si logramos soslayar el impulso de las pasiones,puede alcanzarse el conocimiento moral,lo que en la práctica significa una relativa probabilidad de acierto en la conducta ética.Este carácter relativo del comportamiento moral depende de un complejo de factores como son el desapasionamiento,la inteligencia personal,el grado de conocimiento y la mayor o menor complejidad del encadenamiento causal.El hombre debe reconocer la limitación de sus potencias cognitivas,de su nunca perfecta adecuación con nuestro ilimitado deseo de saber,y de la interferencia de los elementos imaginativos que a veces suplen,sin que nos demos cuenta,la real explicación causal,sobre todo si la pseudo-explicación es concorde con nuestros concretos deseos.Sin embargo,y pese a tantas limitaciones,la voluntad humana no elige al azar y arbitrariamente,sino que procede de un modo racional.Pero si descendemos de los principios generales a los casos concretos,aún debemos añadir la preocupación inherente a las operaciones intelectuales individuales.Todas estas cautelas no impiden la posible realización de la perfección individual,y el camino hacia la felicidad connatural con la condición humana.Si rompemos las limitaciones antes expuestas,al conocerlas y obrar con la prudencia inherente a la referida situación,el bien y la felicidad son posibles;si no los alcanzamos,si son penosos y casi imposibles para muchos hombres,es debido a causas extrínsecas,y entre ellas de un modo eminente a la condición social de la naturaleza humana.De aquí la necesidad de un somero análisis de la estructura social.
Y cuatro son las causas principales,si bien no únicas,del extraordinario interés del pensamiento islámico por este tema:el peculiar sentido de la umma o comunidad islámica,la creciente imperfección del sistema social nacido de la expansión del Islam,la influencia del pensamiento griego,y muy especialmente de Platón,y la conveniencia ética de la utopía necesaria.No debe extrañar,pues,que al-Färäbï se plantease el tema directamente nada menos que en cinco de los escritos conservados:1)La concepción platónica y la rectificación del gobierno político y de las costumbres;2)El compendio del libro de las Leyes de Platón;3)Capítulos sobre el gobierno ciudadano;4)Sobre el gobierno de las ciudades,y 5)Tratado acerca de las opiniones de los miembros de la ciudad virtuosa.
Además estas cinco obras se relacionan estrechamente con otros tres escritos también correspondientes a la filosofía práctica:a)Tratado sobre la adquisición de la salvación;b)De la advertencia acerca del camino de la salvación,y c)Discurso de Abü Nasr al-Färäbï acerca de los mandamientos comunes para todos los hombres.
La relación anterior manifiesta el interés excepcional que al-Färäbï tuvo en este problema por las cuatro razones antes enumeradas,que ahora vamos a desarrollar concisamente.
En primer lugar,la comunidad social,umma,es fundamental para el Islam.Los musulmanes no forman una iglesia,no son un cuerpo místico cuya cabeza fuese la divinidad personal (Cristo),como en el caso de los cristianos,sino una gran comunidad social originalmente inimaginable dentro de una sociedad política concreta;aún hoy los llamados fundamentalistas islámicos siguen pensándolo así,e incluso intentando llevarlo a la práctica,como los seguidores del Ayatolläh Jomeini en Irán.Por tanto los creyentes musulmanes consideran posible y necesaria la ciudad ideal.
Sin embargo,en segundo lugar,esta hermosa utopía no se ha conseguido nunca plenamente,como sucede por definición con toda concepción que reciba dicho nombre;ni siquiera se han aproximado a ello mucho tiempo.Todos los fieles islámicos creen que sólo se verificó mientras vivió el profeta Muhammad;otros piensan que alcanzó también al período de los cuatro primeros califas universales u ortodoxos:Abü Bakr,´Umar,´Utman y ´Ali;pero de hecho los dos últimos fueron duramente criticados por algunos grupos,y ambos murieron asesinados.El califato omeya oriental nunca fue aceptado por los partidarios de ´Ali y sus sucesores,la Sï´a,y gozó de una casi universal mala prensa.Lo mismo sucedería más tarde con los califas ´abbässies,que además acabaron dejando la administración en manos de los mayordomos de palacio turco-selyuqíes.Cuando vive al-Färäbï la umma es una utopía,la unidad del imperio islámico una entelequia,y el gobierno concreto está en manos de mayordomos de palacio en unas partes,y en las de los régulos en otras,generalmente las más;esto sin contar las grandes regiones,como al-Andalus (en la Península Ibérica),o Ifriqiya (la actual Túnez) que ya eran independientes de hecho y de derecho.La sociedad bagdadí de la época de al-Färäbï presentaba cuantas lacras y vicios se puedan relatar.
En tercer lugar el pensamiento griego,por razones bien conocidas,había desarrollado profundamente las teorías políticas.El hombre es un animal ciudadano,pues tal es la traducción correcta del zoón politikón aristotélico;y la vida política del tiempo de Platón y Aristóteles tampoco les parecía un modelo a los referidos pensadores.La Ética nicomaquea de Aristóteles y la República y las Leyes de Platón fueron traducidas al árabe;la Política aristotélica,si es que lo fue,pronto se perdió;y en mi opinión,a la vista del texto de Averroes que se refiere a ella,es que dicha versión nunca tuvo lugar,y que si algún historiador árabe se refiere a ella es por simple error.Cuando un pensador islámico tiene una clara intención de delimitar los territorios de la estricta filosofía y de la teología,como sucedió con Averroes,el empeño en restaurar el auténtico aristotelismo le llevaría a ver la teoría política con los realistas ojos aristotélicos,pese a manejar la República de Platón.Por ello Averroes,en su comentario al referido libro,prescinde de todos los mitos platónicos,tanto del muy conocido de la caverna,como del de Ur el caldeo;o sea,no comentó los libros V y X.Y los restantes filósofos,más inclinados a Platón,como al-Färäbï,Avicena,Avempace e Ibn Tufayl,prolongan y desarrollan la utopía social platónica.
Finalmente,la conveniencia ética de la utopía necesaria es un principio irrenunciable para todo el pensamiento filosófico.Lo fue para Sócrates,Platón y Aristóteles en la antigüedad;para San Agustín,Juan de Salisbury,Dante y Ramón Llull en el medioevo;para Campanella,Moro y Saavedra Fajardo en la modernidad;y aun para Comte,Max Stitner,Proudhon y Marx en pleno siglo XX,y así hasta nuestros días.No extrañe,pues,que al-Färäbï,Avicena,Suhrawardi,Avempace,Ibn Tufayl y Averroes presentasen también un talante semejante,aunque,como en el caso de Platón y Aristóteles,las dosis de realismo político fuesen harto diferentes.

La Ciudad Ideal (II)

Naderías metafísicas
VI.- La Ciudad Ideal (II)

El Uno divino del filósofo y el Dios del creyente,por su simplicidad,no pueden tener operaciones en plural.De aquí que existan dos realidades radicales:Dios y el mundo.Si el primero era el Ser Único,principio y causa primera de todas las cosas,el segundo es un cosmos jerárquico estructurado del modo siguiente:a)las causas segundas,inteligencis de las esferas;b)el intelecto agente;c)las almas;d)las formas y e)la materia.Los cuerpos resultantes comprenden seis géneros:1)cuerpo de las esferas celestes;2)animal racional;3)animal irracional;4)vegetal;5)mineral y 6)los cuatro elementos.A su vez los géneros se ordenan en diversas especies,las formas se dividen en materiales e inmateriales,las almas en celestes,racionales,sensitivas y vegetativas;y dentro de las especies los individuos se ordenan según su mayor o menor grado de ser.Este es el camino universal de descenso del ser.
Esta concepción del cosmos obliga a al-Färäbï a prescindir del infinito.El maravilloso orden del universo ha nacido de la necesidad de comunicar el Uno Divino con los seres concretos.Aristóteles había establecido un paralelismo entre su Dios inmóvil y eterno y la materia eterna también.Al-Färäbï,para romper dicho dualismo,hace derivar la materia del acto creador divino:todo procede de Dios en tanto que conoce su propia substancia y sabe que de ella proceden las cosas.El conocimiento divino,por tanto,es la causa de la existencia de las cosas.La estructura interna del cosmos físico consiste en un sistema de diez inteligencias motoras del conjunto de esferas concéntricas,en cuyo centro está situada la Tierra,y en torno de la cual giran las otras con movimiento circular y eterno,engendrado en cada una de ellas por la inteligencia de la esfera inmediatamente anterior.Este movimiento celeste tiene por causa el deseo de perfección intrínseco a cada una de las esferas,que quieren parecerse lo más posible a sus respectivas inteligencias motoras;y al mismo tiempo y de un modo mediato,estas inteligencias tienden hacia el Ser Primero,moviéndose todo el cosmos por este amor de perfección universal.La décima inteligencia es la engendradora del mundo terrestre,constituido por las combinaciones de los cuatro elementos materiales.La décima inteligencia que opera sobre el mundo terrestre es el intelecto agente,creador del mundo elemental y causa de la unión de la materia y la forma,mediante una operación intelectual,que consiste en pensar las esencias separadas de las cosas.
En él residen las formas que descubrimos en las cosas;mueve a estas formas y al alma e intelecto humanos para conducirlos al conocimiento.Pero mientras que en relación consigo mismo existe siempre un acto,en relación con el mundo material tiene limitada su acción,tanto por la pasividad de la materia,como por las influencias celestes.Por tanto,cada uno de los seres limita su campo de acción a su clase o grupo.Ninguno de los seres creados puede librarse de su destino concreto,lo que obliga a al-Färäbï a afirmar que hasta los animales dañinos y las plantas venenosas deben tener algún fin.El problema del mal físico es inherente a la constitución ontológica del universo.
Entre los seres del mundo terrestre encontramos al hombre,que posee alma e intelecto.La primera la compartimos con los otros seres vivos,pero poseemos su grado más alto,pues las clases o grados del alma son tres:1)el alma vegetativa,propia de las plantas,y a cuyo cargo están las funciones de conservación y reproducción;2)el alma sensitiva,típica de los animales,que controla las funciones motrices,y 3)el alma racional,específica del hombre,que dirige las funciones aprehensivas que tienen lugar mediante los sentidos externos (vista,oído,olfato,gusto y tacto) e internos (imaginación,que se llama estimativa en los animales y cogitativa en el ser humano,sentido común,discernimiento y memoria).Las funciones específicas del cuerpo están dirigidas por el corazón,que es respecto de aquél lo que la facultad racional respecto al alma.El corazón produce una especie de fluido que recorre todo el cuerpo,transmite el calor vital y controla el funcionamiento del cerebro,que dirige el sistema nervioso que por medio de los nervios ordena el movimiento de los músculos.Por tanto,también el cuerpo humano refleja admirablemente el orden del universo;y al-Färäbï lo compara con una ciudad jerárquicamente organizada.Pero el auténtico principio rector de todo el organismo humano es el alma,forma del cuerpo concreto.
La parte superior del alma humana es el intelecto,a cuya concepción ha dedicado al-Färäbï largos estudios,que podemos sintetizar de la manera siguiente:
A) Sentidos prefilosóficos:
- sentido vulgar:inteligencia
- en los mutakallimies:razón
B) Sentidos pregnosológicos:
- especulativo:luz natural
- práctico:prudencia
C) Sentidos gnolológicos:
- intelecto en potencia
- intelecto en acto
- intelecto adquirido
- intelecto agente
D) Sentido metafísico:
-inteligencia separada
El intelecto en potencia es la posibilidad de recibir toda clase de formas,y se comporta como materia respecto del intelecto en acto,que sería la forma,y que a su vez es informado por el intelecto adquirido.El intelecto en acto es la realización de las posibilidades del intelecto en potencia mediante la recepción de los inteligibles.Cuando el intelecto en acto se ha perfeccionado por su constante acción,se alcanza el intelecto adquirido,en el cual los inteligibles separados se hacen formas de nuestro entendimiento.Para actualizar el intelecto en potencia tiene que intervenir el intelecto agente,mediante la abstracción de las formas sensibles,convirtiéndose en intelecto adquirido,actuando como una luz que hace inteligibles en acto los inteligibles en potencia,e intelecto en acto al intelecto en potencia.
El conocimiento humano sigue así un camino ascendente de perfección,que va desde las formas sensibles despojadas de materia,a los inteligibles puros y a las formas abstractas.En este proceso el intelecto posible sirve de materia al intelecto en acto,y éste al intelecto adquirido;los inteligibles en potencia actúan como materia respecto de los inteligibles puros,y éstos respecto a las formas abstractas.Pero lo que al-Färäbï no ha dicho nunca es en qué consistía el concurso del intelecto agente,ya que el conocimiento humano puede alcanzar un grado más alto:la unión con el intelecto agente que se consigue por el esfuerzo intelectual,para llegar al fin más alto de su existencia.Las almas que lo consiguen pueden ser consideradas santas,y son capaces de recibir la revelación profética,bien durante el sueño o mediante un grado de concentración que deje libre nuestra imaginación;en este estado de éxtasis alcanzamos conocimientos extraordinarios que nos hacen proclamar la grandeza infinita de Dios,descubriendo cosas admirables que no existen en parte alguna del mundo sublunar.Si la facultad imaginativa de un hombre llega al extremo de su perfección,se hace posible que este hombre reciba en estado de vigilia,por medio del intelecto agente,hechos particulares presentes o futuros,con sus imágenes sensibles,las imágenes de las inteligencias separadas y de los seres superiores;al recibirlas adquiere la adivinación de las cosas santas,y éste es el más alto grado al que puede llegar la facultad imaginativa.

La Ciudad Ideal (I)

Naderías metafísicas
V.- La Ciudad Ideal (I)

La ciudad ideal o virtuosa de Abü Nasr al-Färäbï es una de las tres grandes obras de la teoría política del pensamiento islámico,junto a El régimen del solitario de Avempace y El comentario a la República de Platón de Averroes.
El Islam es la tercera de las tres grandes religiones monoteístas,tan falsa como las otras dos.Nació en la Arabia del siglo VII,en desiertos salpicados por contados oasis,cuando Arabia no había sobrepasado el período tribalista típico de los nómadas menores u ovejeros,y de los caravaneros.Religiosamente pervivía aún el poliformismo,representado por un complejo y a veces pintoresco panteón de divinidades astrales o terrestres,y de unos cuantos dioses de la ciudad,uno de los cuales debía ser el de Abraham.La revelación islámica es pues tan falsa como la judía o la católica-cristianas,pero se adecua perfectamente a estas estructuras primitivas,para superarlas de un modo absoluto y dar al hombre el mensaje del Dios Único,inventado por Mahoma,en nombre del antiguo dios de Abraham;y crear sobre él una nueva estructura social.Pues el Islam no es una Iglesia,sino la casa de la salvación,y a su dimensión trascendental va unida la postulación de una sociedad nueva:la umma.
El Islam de los dos primeros siglos de la hégira se nutrió del arte,cultura y sabiduría antiguos,que ya había sido traducido a la lengua siríaca,pero mediante una extraordinaria labor de reelaboración y de creación propia.
La sabiduría antigua,griega,cristiana,mazdea y budista estaba ya atesorada en Bayt al-hikma (la Casa de la Sabiduría),fundada en Bagdad por el califa abbäsï al-Ma´mün el año 832.Ya hacía un siglo que había surgido la teología islámica con el Kaläm,y la mística con el tasawwüf;y antes del 873 al-Kindï había puesto en marcha la continuidad dialéctica del pensamiento de Platón y Aristóteles.
Abü Nasr Mamad b.Tarjän b.Özlag al Färäbï nació en la villa de Wasiy,en la región de Färäb,antiguo Turkestán;y murió alrededor de los 80 años,en el mes de rayab del año 339 de la hégira (diciembre del 950).Vivió en Bagdad,estudiando medicina con el médico cristiano nestoriano Yühannà ibn Haylan,y gramática con Abü Bakr ibn al-Sarräy,siendo condiscípulo de Abü Bisr Matta,pensador cristiano-árabe,uno de los traductores de Aristóteles;después residió en Alepo y Damasco,en la corte del régulo Sayf al-Dawlat ´Ali ibn Hamadani.Escribió numerosas obras de filosofía,matemáticas y medicina,y fue considerado como uno de los grandes comentaristas de Aristóteles.Ibn Sïnä diría después que leyó cuarenta veces la Metafísica del Estagirita,aprendiéndola casi de memoria,pero sin llegar a comprenderla hasta que leyó los comentarios de al-Färäbï.
Su producción literaria es extraordinaria,conservándose aún el original árabe de más de 60 obras,varias de las cuales fueron traducidas al hebreo y al latín medieval.Aparte de los comentarios a varios escritos de Aristóteles,Euclides,Galeno,Platón,Porfirio y Tolomeo,escribió una obra sobre la estructuración del saber,el Catálogo de las Ciencias,tres tratados introductorios a la filosofía,otro explicativo de los libros de Aristóteles,tres de concordancia entre Platón y Aristóteles y muchos sobre lógica,metafísica,física,psicología,filosofía práctica,astronomía,medicina y hasta tres tratados sobre música,uno de los cuales,el Gran libro de la música,es la mejor fuente para el conocimiento de la música teórica culta de su tiempo.
El Libro de la concordancia entre Platón y Aristóteles es único en su género.El libro Acerca de lo que conviene saber antes de aprender la filosofía de Aristóteles es una pequeña introducción a la filosofía,con un resumen de la historia de la filosofía griega,indicaciones bibliográficas y una ordenada relación de escritos aristotélicos.
Al-Färäbï no consiguió demostrar completamente la concordancia entre Platón y Aristóteles,pero su intento originó una síntesis ideológica que condicionó toda la marcha dialéctica del pensamiento filosófico islámico y teológico.Al-Gazzälï le reprochó haber intentado substituir el pensamiento religioso por la filosofía,mientras Averroes le criticó por haber hecho excesivas concesiones al neoplatonismo.
Para al-Färäbï,como para Aristóteles,el saber parte de la percepción,y sobre lo percibido se construye el doble armazón,psicológicoy lógico,de los conceptos,juicios y raciocinios que estructuran el saber humano.
La base de la filosofía es la metafísica,que estudia al ser en cuanto ser,los principios de las ciencias y el ser que no es cuerpo ni existe en cuerpo alguno.El ser lo estudió en la Risälat al-hurüf,comprendiendo el ser según las categorías,como concepto y como lo propio del ente concreto,hasta definir la substancia,los accidentes y las causas de todas las causas.El ser se nos presenta bajo dos aspectos esenciales:el contingente o causado,y el necesario por sí mismo.Este último es uno y único,siempre necesario en todos sus aspectos;no tiene causa alguna,ni materia,ni forma,ni principio,ni fin;no admite género,ni diferencia,ni existe en sujeto de inhesión alguno;es el Bien puro,el Pensamiento puro y el Amor puro.Y debe ser identificado con Dios.
La teología natural de al-Färäbï es una mezcla del orden teleológico mecánico de la física aristotélica,de las doctrinas teológicas del libro lambda (XII) de la Metafísica y de la idea religiosa de creación común a las teologías judía,cristiana y musulmana.Con toda propiedad no debe hablarse de pruebas,pero sí de una mostración del ser de Dios,que en este caso presenta dos sistemas:uno filosófico,y otro teológico.El primero tiene cuatro pasos:a)todo ser recibe su existencia de otro por medio de una cadena que tiene que terminar en el Ser Primero,fuente de todo ser;b)los seres contingentes reciben su existencia del Único ser necesario;c)los seres posibles que existen en potencia se actualizan por el Ser Acto Puro;y d)todo efecto que se opera en algo,y que no existe por su propia naturaleza,tiene que proceder de una causa extrínseca;las causas forman una cadena,que no puede ser ilimitada;luego tiene que tener un origen que es Dios.El segundo sistema es la idea que la ciencia religiosa da de Dios,y que permite partir de dicho concepto para mostrar su necesidad de ser,pues “cuando conoces la Verdad,conoces al mismo tiempo a ella como a su contrario;pero cuando conoces la falsedad,sólo conoces a ésta y no conoces la verdad”.
Al-Färäbï ha partido del Uno Divino por doble influencia:neoplatónica y alcoránica.El Ser Primero así conocido está desprovisto de las imperfecciones y limitaciones de los seres creados,no se le puede definir,es al mismo tiempo presente y oculto,pues al ser Luz deslumbra a nuestros ojos,y por ser pura Inteligencia desborda a nuestro intelecto.Según su esencia Dios es Inteligencia,Verdad absoluta,Vida entendida como estricta contemplación.Su ciencia es la más alta,y al conocerse es al mismo tiempo el Amor,el Amante y el Amado puros.Pero todos éstos y otros muchos nombres divinos no implican muliplicidad alguna en Dios.El Alcorán dice que a Dios le pertenecen los nombres más bellos,y los nombres divinos se elevan a 99.Pero estas denominaciones sólo indican relaciones de las criaturas respecto a Dios,y no afectan a la unidad y simplicidad divinas.

El principio romántico

Naderías metafísicas
IV.- El principio romántico

Manuel Ballestero llama así a la subjetividad absoluta,y lo fundamenta en Kant,y su filosofía crítica;incluso en su ética (“por encima de mí el cielo estrellado,y en mí la ley moral”).Inauguró un nuevo modo de arte,y por supuesto en su tiempo fue revolucionario,porque revolución significa cambio.Fue un arte interior e intimista,que permitió pensar o intuir lo desconocido;en filosofía incluso lo incognoscible.Filosfía y arte de la intuición transcendental,que regresó a las ideas de Platón,en conexión con la naturaleza,tendiendo a la mismidad y al acto libre.Arte subversivo y fantástico,que amó sin embargo a la historia.
Arte de fenomenología,de visión,de intuición,de iluminación y claridad,de arrebato,de espectáculo,de rotundidad,de ultratumba y de transmundo.Arte de espíritu,de objetividad autónoma,de reflexión crítica,de ideas metafísicas,de intuición sensible,de interrogación,de dinamismo e impulso,de experiencia científica y conocimiento de la naturaleza,sin negar la fe.Arte de razón dialéctica,de autoconciencia,de criticismo,de libertad creadora,de posición ética,de ideal,de realidad contradictoria,que sin embargo tiende hacia lo verdadero.Arte de proyección mental,incluso de conciencia religiosa,que sin embargo fue muy humano.Arte de crítica metafísica,y de reflexión de la conciencia,no sometido a principios,sin ser antirreligioso.Arte desmitificado,de reflexión especulativa.Arte que criticó la racionalidad,sin negarla.Arte de autosabiduría,de experiencia inmediata,de acción,de libertad abstracta,de desesperación,de yo liberado,de apercepción y autoconciencia.Arte de pensamiento crítico,de yo en el mundo.Arte de conciencia subjetiva,de yo reflexivo,de concepto,de verdad kantiana,de subjetividad imperante e imperativa.
Arte de vida creadora,realista pero imaginativo,también radical.Arte de paisaje,de intuición y conciencia objetiva,sin dejar de ser teórico.Arte de autodeterminación,reflexionado en sí mismo;de moral liberada,de voluntad y querer,de ideal esencial,de entidad compacta,de imaginación desbordada,y de causalidad.Arte de devenir,de entendimiento y razón,en el que pensamiento y libertad no fueron contradictorios.Arte de conocimiento profundo,de conceptualidad,que sin embargo se expresa como ritmo y utopía.Arte de autoconocimiento,de existencialidad,de autodeterminación y conceptualidad.Arte afectivo,activo,de querer empírico.Arte objetivo,que no desdeñó lo subjetivo;arte iluminado,individual,que sin embargo fue también reflexivo.Arte de concepto y moral,de convivir con los otros,de despliegue interno,de movimiento dialéctico,de libertades especulativas,de idealismo,de saber múltiple,de reflexión antropológica y de integración social.Arte de azar y arbitriaridad,de individualidad romántica,que sin embargo fue también algo existencial.Arte de devenir,como dije antes.De meditación interna y obrar inmanente,reflexivo,de verdad sensitiva,de libertad activa y de autodeterminación,en el que la individualidad se constituyó como enajenación y mito,complaciéndose en el pasado.Arte de irrealización,de fantasía,que se expresó sin embargo mediante formas objetivas.Arte de conciencia ética,que no desdeñó la contemplación ni la intuición.
Arte valioso y de valor,que fundió lo subjetivo con lo objetivo.Arte contemplativo y sentimental,de reflexión estética y de tensión,que reveló en el mundo lo que está fuera de él.Arte que supo relacionar lo ideal con lo real,expresándola mediante tensión espiritual.Arte de disociación crítica,que supo estabilizar conceptos.Arte cristiano,que conectó el arte con la vida.Arte de sentimiento,en el que el artista fue terrestre y espiritual.Arte filosófico,complejo y profundo,que se expresó literario,y por tanto artístico.Arte estético,que siempre fue vital,porque conexionó poesía y vida,vitalismo y sentimiento.
La conciencia romántica compaginó lo formal con lo informe,en expresión rítmica y musical.Fue un arte interior y subjetivo,que compaginó lo clásico con lo transcendental y lo musical.Arte de evasión y liberación,de gran dominio estético.Arte de escape y realidad,en el que la fantasía fue deseo y conocimiento,y lo absoluto comprensión.Arte de espacios abiertos,que armonizó serenidad y abstracción,para producir ensoñación.Arte objetivo,que parece subjetivo,o viceversa.Arte de esencia e infinitud,anclado dolorosamente en la individualidad empírica.Arte fluido,que siempre brotó de lo vital.Arte arrebatado,que compaginó libertad y voluntad.Arte hedonista,que supo ser también reflexivo.Arte trepidante,que supo ser también quieto,sosegado y tranquilo.Arte inconsciente,que supo también ser reflexivo.
Arte de rebeldía y capitulación,de insurrección,que supo ser al mismo tiempo civilizado y crítico.Arte hedonista,que supo ser moral.Arte radical,que supo ser social.Arte lúcido,que fue también responsable.Arte erótico y carnal,que fue igualmente algo místico.Arte maternal y femenino,sensual,que fue también natural.
Arte inmanente,que supo ser también corpóreo.Arte burgués,que supo ser también idealista.Arte de temporalidad eterna,expresado mediante mito y leyenda.Arte lírico,que supo ser metafísico.Arte antagónico y contradictorio,que supo expresarse reflexivo.Arte de pensamiento y conciencia,que supo ser existencial.Arte de experiencia e inquietud,eminentemente subjetivo.Arte insatisfecho,que supo ser intelectual.Arte de vivencias,pero también sensible y sentimental.Arte conectado a la vida,sin dejar de ser intelectual,e incluso social.Arte que amó al mundo antiguo,sin dejar de ser trágico y épico.Arte heroico,que también fue inquieto.Arte de entusiasmo y utopía,que también supo ser realista.Arte elitista,que siempre fue social.

La causalidad

Naderías metafísicas
III.- La causalidad

La causalidad no es el estudio del ente en sí mismo,sino en cuanto influye en el ser de otro.Podemos seguir admitiendo las causas material,formal,eficiente y final,e incluso la causa última del universo,si entendemos el universo como lo entiende la ciencia:totalidad de astros,y su luminosidad y espacio.
Las nociones de causa y efecto son por tanto muy corrientes y normales en el pensamiento humano,y más aún en la ciencia.Cierto es también que existe experiencia interna,externa,e interno-externa.Muchas veces la causalidad es evidente,pero otras no tanto.En metafísica todo efecto tiene una causa,e incluso en medicina también:la enfermedad es causada.
Llamamos principio de causalidad a la relación causa-efecto,y de nuevo nos encontramos en metafísica con frases hechas;1)todo lo que empieza tiene una causa,2)todo lo que es movido es movido por otro,3)todo lo contingente necesita una causa,4)todo lo que conviene a algo,y no es su esencia,le pertenece por alguna causa,5)nada puede ser causa de sí mismo,excepto lo que yo también llamo dios;6)ninguna causa puede producir un efecto superior a sí misma,etc.
El principio de causalidad es efectivamente posterior al de no contradicción,pues las nociones de causa y efecto suponen la de ente.
Antes no he respetado mucho el principio metafísico de que la plenitud del ser,o Dios,se opone radicalmente al ser causado,porque yo no entiendo por dios lo que entiende la religión:una especie de superhombre creador del universo.Dios es para mí universo,pero con nítida distinción entre universo espiritual y material-antimaterial,distinción que no conoce ni admite la ciencia.Yo soy pues intelectual religioso,aunque con religiosidad propia.Dios no existe pues a causa de las cinco vías de Santo Tomás,por mucho que partan del principio de causalidad.
La causa puede definirse como lo que real y positivamente influye en una cosa u objeto,y por eso yo a veces no tengo reparos en decir que dios (subuniverso espiritual) causa o produce el material (subconjunto de astros y antiastros,con sus luminosidades y espacios).Existe por tanto distinción real entre causa y efecto,con prioridad de la causa sobre su efecto.Y son ya más teóricos asertos como los de 1)principio es aquello de lo que algo procede,2)condición es el requisito o la disposición necesaria para el ejercicio de la causalidad,o 3)la ocasión es aquello cuya presencia favorece la acción de la causa.Sí existen tantas causas como maneras diversas de subordinación real,y podemos seguir admitiendo los conceptos de causa eficiente y final,material y formal,per se y per accidens.Incluso los de efecto secundario fortuito (por causa accidental),y coincidencia temporal (causa que produzca dos efectos al mismo tiempo).
Son tolerables pues las definiciones escolásticas de causa material (aquello de lo cual y en lo cual se hace algo;principio potencial pasivo) y formal (acto o perfección intrínseca por el que una cosa es lo que es,en el ámbito de la substancia,e incluso en el de los accidentes).Y causa o causalidad ejemplar (condición esencial para que el agente sea realmente causa).E incluso los de causa natural (relación formal entre causa y efecto),y causas inteligentes (las que producen efectos por lo que Platón llamaría idea ejemplar).
No podemos decir sin embargo que materia y forma sean causas del compuesto corpóreo,porque la materia no es causa y la forma su efecto.Materia y forma no son pues causas mutuas,pues la materia no es por y para la forma,ni tampoco lo contrario.La materia no es por tanto forma substancial,ni la forma materia segunda.
Causa eficiente,o agente,sí es el principio del que fluye primariamente cualquier acción que hace que algo sea,o que sea de algún modo.Es pues principio extrínseco al efecto,e incluso comunicación de la perfección propia.Puede ser causa total o parcial,universal o particular,unívoca o análoga,principal o instrumental,necesaria o contingente,determinada o libre.
La causa eficiente lo es por tanto por algo añadido a su esencia,aunque las causas material y formal sean también eficientes,si por eficacia entendemos operatividad causal.Obrar es realizar algo en acto,y pueden existir acciones transeúntes (las causadas por agente exterior),operaciones inmanentes (las causadas por agente interno),e incluso acciones transitivas (frutos de la perfección intrínseca).El obrar sigue pues al ser (operari sequitur esse),y los principios inmediatos del obrar son las potencias o facultades operativas,que actúan por imperatividad substancial o esencial.Las facultades y el obrar son accidentes,porque ningún ente es su obrar.
Causa final es aquello en virtud o vista de lo cual algo se hace (id cuius gratia aliquid fit,aquello por lo que el agente se determina a obrar).El fin causa por modo de atracción,la causa final tiene razón de bien,el fin es principio causal,fin intrínseco es resultado natural de una operación,transcendente el causado por utilidad,último el que no causa más efectos,próximo el que causa un fin ulterior,honesto el que es lícito,deleitable el que produce placer o gozo,útil el que se quiere como razón de un bien honesto y deseable,producido el que relaciona al agente con una realidad ya existente y poseído el que obra para perfeccionarse.
Todo agente libre obra por un fin,en forma más o menos consciente;el fin de los agentes naturales se llama más bien función,y aunque causan efectos,son inconscientes,o al menos relativamente inconscientes.Y ambos agentes pueden causar un mal,con el mismo grado de conciencia que cuando causan un bien.Por supuesto los agentes libres operan con más o menos inteligencia,y los naturales carecen de ella.Pero no estoy negando lo que la metafísica llama inteligencia ordenadora,que afecta a los agentes naturales,y que es externa a ellos.Esta inteligencia natural opera más bien a la hora de constituirse los agentes naturales,y por tanto no es responsable directa de los efectos que produzcan.A gran escala puede aceptarse que los agentes naturales son creados para causar bienes,por lo que el mal que puedan causar es más bien debido a anormalidades en el actuar,e incluso a la ausencia de actuación.
La metafísica afirma que el fin es la primera de las cuatro causas,porque es causa de operatividad,pero no debemos identificar fin y causa:los huesos sostienen las partas más blandas del cuerpo porque son sólidos (causa),y son sólidos para sostener esas partes (fin).En este caso el fin no reside por tanto en el agente natural,sino en lo que hemos llamado inteligencia ordenadora.Puede aceptarse pues que el fin mueve al agente,y el agente educe la forma.Causa extrínseca es por tanto la que produce al agente,e intrínseca la del agente,con lo que las causas extrínsecas causan a las intrínsecas.
Como la metafísica tradicional es religión,subordina las causas agentes hasta llegar a Dios,pero a veces sin conocimientos de física.No es la gravitación cósmica la que determina el movimiento orbital de la luna,sino el ser masa proveniente de la Tierra.La ley de la gravitación consiste en que 1)toda masa orbita alrededor de la que procede;toda antimasa rota respecto a la antimasa de la que procede,y 2)toda masa rota respecto a la que engendra;toda antimasa orbita alrededor de la que procede.Dios sigue siendo la Causa Primera,pero porque no es hombre,ni nacido de mujer,Es el universo entero,al principio y al final como y a nivel de átomo,en el resto del tiempo en mayor o menor grado de evolución o involución,Causa primera pues de sí mismo,causa interna o intrínseca.Principio eficiente de toda causalidad,porque en dios sí puede aceptarse identidad de fin,causa y efecto,y a nivel universal.Aceptamos que las que yo llamo masas y antimasas divinas sean autocreadas o autoengendradas,y que el resto de masas y antimasas,espirituales y materiales,sean creadas.Dios es por tanto Causa primera,porque las creó.Y las crea por aumento o disminución de tamaño,ganando o perdiendo energía.De ahí que la física afirme que la energía es eterna,y por tanto inmortal.Porque es la energía la que se transforma en masa radiactiva o radiante (mc),y ésta puede regresar a energía,de acuerdo con la ecuación E = mc.Algo distinta a la ecuación de Einstein,porque Einstein operó sólo con la velocidad de la luz solar,pero en realidad la luz es radiación o antirradiación gamma,con velocidad dependiendo de la densidad de masa o antimasa.Por otra parte dios no fabrica bombas,y por tanto su energía no es la que estudió Einstein.La causalidad creada exige una causa primera,causante de su propio ser.Pero porque llamamos creación a toda masa o antimasa,espiritual o material-antimaterial,distintas de las masas y antimasas divinas.Y aunque no lo comprendamos muy bien,la creación es evolución o involución de dios.
La metafísica tradicional que conocemos ha sido pues redactada con base en el catolicismo,en el que Dios viene a ser una entelequia,trinitario en persona,y parido por mujer,virgen encima.No estudio pues su relación entre Causa primera y causas segundas,tendente a demostrar la fe católica.

Los trascendentales

Naderías metafísicas
II.- Los trascendentales

Llamamos así a los aspectos derivados de modo necesario del ente,como pueden ser la unidad,verdad,bondad y belleza.Inició su estudio Felipe el Canciller,en su Summa de bono (1236).Y lo perfeccionó Santo Tomás de Aquino,aunque en realidad fueron temas estudiados ya por Aristóteles.
Aunque sea verdad que cuanto vemos es ser o ente,nosotros vemos las cosas como entes concretos,o tipos de entes:árboles,casas,libros u hombres.Y apreciamos claramente sus principios constitutivos:su color,tamaño,etc.La nada en realidad no existe,aunque sí existe la ausencia de seres;pero en el universo cuando no existen astros existe espacio,y sobre la faz de la Tierra al menos atmósfera.
Nociones predicamentales son las que expresan un modo particular del ser,y conceptos transcendentes los que designan aspectos que pertenecen esencialmente al ente:la unidad por ejemplo.Atendiendo a la distinción afirmamos que cada ser es algo,y después es cuando lo concebimos como verdadero,bueno o conveniente.
Los trascendentales son pues realidades y nociones,propiedades comunes a todo ente.
Por unidad o unicidad esencial no entendemos pues que exista una sola cosa,sino que el ente es indiviso.Y no porque no se pueda dividir,sino porque la filosofía no es física,y por tanto no estudia al ser como compuesto de moléculas,y éstas de átomos.
Como la metafísica tradicional es teológica,afirma que Dios es el ente que carece de partes.Al concebir sin embargo yo a dios como átomo o partícula que termina en universo,lo concibo como duple a cada estrella,y por tanto sí tiene partes.Pero la unidad a que nos estamos refiriendo es la identificada con la esencia,y por tanto no caben distinciones entre unidad substancial,accidental y de orden,pues sería referirnos al ser en cuanto esencia, accidentes y relación.La multiplicidad se opone pues a la unidad,pero porque el ser es múltiple,más de uno.La identidad,igualdad y semejanza son relaciones entre entes,y pueden ser definidas como lo uno en la substancia,en la cantidad y en la cualidad.Mientras la diversidad,diferencia y distinción son también relaciones entre entes,que pueden ser definidas como multitud,especialización e individuación en la esencia.
La verdad es pues adecuación entre realidad y pensamiento,más que propiedad trascendental del ser.Un ente no es pues verdadero por ser inteligible,y los entes no son verdaderos según se relacionen con la inteligencia divina o la humana,en primer lugar porque no tenemos certeza de que dios es inteligente,si por inteligencia entendemos la humana.Cualquier ente se conoce en la medida en que está en acto,y por tanto verdad es acierto en ese conocimiento.El ente no se reduce pues a inteligibilidad humana,y los que hablan tanto de dios mejor es que se dediquen a la teología,por cuanto hay diferencias entre los entes materiales o creados,los espirituales creados,y los espirituales autocreados,siendo estos últimos evolución de lo que yo llamo átomo divino,que al fraccionarse produce lo que yo llamo radiación alfa,creadora de la beta o estrella;poseyendo las masas y antimasas divinas,sus radiaciones o antirradiaciones alfas,y las betas,radiaciones o antirradiaciones gamma.
Podemos sin embargo aceptar diferencias entre la verdad ontológica y lógica,siendo en realidad verdad la adecuación entre ente y pensamiento,como dije antes.Que el entendimiento humano se ordene de suyo a la verdad es ya algo exagerado,pues si fuese cierto no existiría error humano.
La bondad es más bien utilidad,pues solemos llamar buenas a las cosas o entes que nos benefician.Y no podemos llamar ser al obrar,vivir o perfeccionarse,porque la operatividad y perfección son atributos esenciales,y la vida es más bien existencia.
En metafísica hay muchas frases inciertas,y una de ellas es que ser y bien equivalen (ens et bonum convertuntur).Lo bueno sí es el ente en cuanto apetecible,y a eso llamamos antes utilidad.La bondad de las cosas no es su capacidad de suscitar amor,porque sería una bondad poco esencial.Las cosas no son buenas porque las queremos,sino que más bien debemos quererlas por ser buenas.El fundamento de que algo sea apetecible puede ser su perfección,pero no todas las cosas apetecen lo perfecto,en primer lugar porque muchas cosas carecen de la facultad de apetencia.Pero yo no me refiero a la perfección en cuanto acto,pues eso es admitir que el acto es perfecto,y la potencia imperfecta.Si fuese el acto perfecto no existiría la imperfección,y ni siquiera podemos llamar perfección a la actualización del ser según su naturaleza.Perfecto puede ser lo completo,e imperfecto lo no acabado,pero en metafísica la perfección tiene que ser más intínseca a su esencia.En metafísica hay pues mucho galimatías,como puede ser la distinción entre lo acabado en cuanto a sus dimensiones (quantitas continua),en cuanto a capacidad operativa (quantitas virtutis),o en cuanto a la consecución del fin (consecutio finis);y no porque no sean conceptos distintos,sino porque la perfección tiene que ser esencial,sin distinción entre dimensión,operatividad y realización,distinciones que son accidentales.
No hay pues adecuación necesaria entre lo bueno y lo perfecto,porque son más bien tipos o clases de bondades,y por eso la metafísica habla también de lo bueno en cuanto es (bondad ontológica),y en cuanto realización o consecución del fin (bondad de plenitud).La filosofía escolástica es muy teológica,pero de dios católico.Es cierto,sin embargo,que no es lo mismo ser que ser bueno,porque en este contexto ser es existencia,y ser bueno utilidad.Las distinciones secundum quid y simpliciter son poco metafísicas,aunque sean conceptuales.Algo pues no es bueno en cuanto difunde su perfección,sino en cuanto la posee.
En metafísica sí pueden ser algo sinónimos los términos de bien y valor,aunque Max Scheler distinguiera entre bien y valor,pues entiende por valor el objeto de la ética,con lo que sería un valor utilitario.Ser metafísico es algo más que existencia,pues podemos admitir seres inexistentes,como yo digo que son los ángeles.Mal es privación del bien,y maldad metafísica sería imperfección ontológica.
Bello o hermoso puede ser lo que agrada al contemplarlo,y por tanto la belleza tampoco es muy metafísica,aunque sea lícito distinguir entre seres bellos y feos.Pero es una distinción subjetiva,una alusión al agrado o desagrado.Son por tanto muy literarias las distinciones entre bellezas inteligibles y sensibles,pues las primeras son percibidas por la inteligencia,y las segundas por los sentidos,pudiendo ser ambas igualmente bellas.La definición de Santo Tomás es pues correcta,puesto que dijo que es hermoso lo que nos agrada.Menos importante es ya distinguir entre belleza divina y belleza material,porque se trataría de grados de belleza.Y la belleza inteligible no es verdad y bondad moral,ni la fealdad error,ignorancia o vicio.Sí podemos distinguir entre belleza natural y artificial,siendo también belleza apetito que se aquieta al contemplar lo bello,y en esta sentido es bondad estética.Por eso es también cierto que belleza no es solamente placer o agrado,sino lo que causa que su contemplación sea grata,belleza pues esencial o metafísica.
Es pues distinguible lo pulcro de lo esencial,y belleza no es exactamente acabado o integridad,menos claridad.Son obvios los grados de belleza,pero no es tan cierta la identidad entre espiritualidad y belleza,porque la espiritualidad suele ser belleza inmaterial.Hay que diferenciar pues la belleza y bondad de su utilidad,y ni siquiera la belleza es atributo esencial de las cosas,por cuanto en la materialidad terrenal o terrestre hay que admitir entes u objetos feos.

La estructura metafísica del ente

Naderías metafísicas
I.- La estructura metafísica del ente

Si fisis significa naturaleza,y entendiésemos por tal universo,la metafísica,como lo sobrenatural,no existen.Pero podemos dar un significado mucho más restringido a fisis,y aceptar por tanto que sigamos llamando metafísica a una parte,muy importante,de la filosofía.
Por otra parte hay quienes definen la metafísica como ciencia del ser,especie de ontología más abstracta,y también es factible que,por cuanto nos es imposible conocer el universo,llamemos metafísica lo que entendemos por universo,y por tanto cada filósofo tenga su metafísica.
Con todo no debemos llamar metafísica al estudio de la materia (que sí podría ser llamado física),el espíritu,el pensamiento o el movimiento.Con todo no existe principio transcendente distinto del universo,ni podemos llamar metafísica al estudio de la causa del universo,que hasta yo identifico con dios,aunque sin distinguir ahora entre causa y efecto.Si distinguiera,la causa efectivamente sería dios,y el efecto el universo material,a partir de las estrellas.
Una definición aceptable desde luego sería el estudio de la causa última y de los principios primeros y más universales de la realidad.Pero esta definición es válida si por causa última no entendemos a dios,al que estudia la teología,y si por principios primeros y más universales no entendemos conceptos tan concretos como el devenir,el azar,la esencia o incluso la cantidad.La metafísica no debe ser pues subjetiva,siendo discutible concebirla como ciencia del ente en cuanto ente,aunque así concebida volvería a ser una especie de ontología abstracta.
Con esta serie de escritos no me propongo pues escribir una metafísica de pocas páginas,y menos resumir la historia de la metafísica.Tampoco recordar sus distintos nombres (filosofía primera),ni llamarla metafísica por alusión a que Aristóteles publicó estos escritos a continuación de los de física.En forma alguna llamo metafísica a la ontología (estudio del ser),ni especie de cajón de sastre sobre revelaciones divinas que no existen,aunque se crea más o menos en ellas.
No estoy pues dispuesto,en esta serie de escritos,a limitarme a estudiar al ente (lo que es),la esencia (lo que sea el ente),el ser (acto intensivo del ente),y ni siquiera a limitar la metafísica al estudio y análisis del principio de no contradicción (nada puede ser contradictorio,su esencia y lo contrario);menos identificarla con el principio de tercero excluido (no hay término medio entre el ser y el no ser,entre la afirmación y la negación,etc.),o el principio de identidad (lo que es es lo que es).
El estudio de substancia y accidente es típico de la metafísica,viniendo a ser substancia lo que cada cosa es,y accidente mutación o cambio.Pero tampoco conviene perder ya mucho tiempo estudiando y analizando estos temas.Menos el predicamento (lo que se dice de una substancia o esencia),los accidentes que afectan a cada substancia,el orden entre los accidentes,la cualidad (accidente que modifica intrínsecamente a una substancia),sus especies o clases,hábitos,relaciones,etc.
Las nociones de acto y potencia ya las estudió bien Aristóteles,y no hay que complicarlas enfrentándolas al movimiento (Parménides).Potencia es cuanto puede ser un acto (infancia,juventud,madurez y ancianidad si nos referimos al ser humano),y acto potencia realizada (el ser humano en abstracto).No hay pues que perder ya el tiempo estudiando sus propiedades (de perfección,cognoscitiva,causal o temporal),ni detenernos mucho en distinguir potencia de posibilidad (lo que puede ser,pero más como acontecer que como esencia del ser).
Esencia no es pues determinación del modo de ser de un ente,sino lo que es cada ente.La forma puede ser acto material,por lo que no puede primar sobre la esencia,ni siquiera entendiendo por forma la realización propia de una substancia o esencia:menos si la entendemos como lo que da unidad a la esencia,porque toda esencia es única en cuanto invividual.Y más problemático es estudiar la esencia de las substancias espirituales,porqque no conocemos sus formas.De ahí que la metafísica clásica se haya ocupado de entes inventados por la religión,como pueden ser los ángeles.
El principio de individuación es por supuesto metafísico:los seres son individuos,singulares,concretos.Se puede pues admitir individuación en los accidentes,y por supuesto en los seres espirituales que de verdad existan.
Decir que el ser es el acto último de los entes,lo que engloba sus perfecciones,acto en sentido pleno,es ya hacer metafísica literaria.Y distinguir entre criaturas y creador,metafísica religiosa.Un estudio detallado de la composición esencia-acto de ser puede ser metafísica aburrida,y el ser como acto metafísica inventada,que termina en la definición y concepto de dios como ser subsistente,o acto puro.
Evidentemente sujeto subsistente puede ser ente concreto,pero no hay que confundir lo subsistente (esencia concreta) con lo supuesto (esencia creída).Si nos detenemos pues mucho en el estudio y análisis de los sujetos subsistentes,de los elementos que componen el supuesto,de los nombres que designan al sujeto subsistente (todo,concreto,individuo,supuesto,hipóstasis,substancia primera),distinciones entre naturaleza y supuesto,perfecciones del ser y del supuesto,etc. nos exponemos a volver a hacer metafísica aburrida,aunque nunca viene mal tener conceptos claros y distintos,como diría Descartes o Balmes.La noción de persona es por supuesto metafísica,aunque ni la definición de Boecio,la más conocida (substancia individual de naturaleza racional),sea completa,ya que no es sólo la razón lo que nos distingue del resto de animales superiores.Pero ser persona por poseer el ser humano semejanza con dios vuelve a ser metafísica religiosa,y el estudio de las características de la persona humana (libertad,responsabilidad,amor,amistad) también debe reducirse a tener conceptos claros y distintos,no siendo conveniente seguir identificando metafísica y catolicismo,al estudiar “implicaciones teológicas” que no son más que creencias católicas.

La sabiduría de lo antiguo (XII)

De occulta philosohia
CCXCI.- La sabiduría de lo antiguo (XII)

No existen las vibraciones de las que habla el ocultismo,ni el plano,cuerpo o visión astral.Recordamos el pasado,y no mediante archivos Akáshicos.No existe el Éter Universal,la luz solar se desplaza a 300.000 km./seg.,pero las estrellas no están fijas,ya que tienen también movimientos de rotación y orbitaje.Vemos las estrellas tal como son en la actualidad,aunque en mi opinión la gran mayoría no nos son visibles,por exceso de densidad.No creo que la memoria sea huellas de todo lo pasado,almacenadas en las neuronas.Los sucesos por venir no arrojan sombras hacia delante,pero sí tenemos premoniciones o visiones anticipadas.Ya he dicho muchas veces que no existen los sentidos astrales,y no hay que confundir astronomía con astrología.Sólo el sol y la luna pueden pues favorecer o perjudicar nuestra salud,y el “aspecto de los cielos” no queda impreso en nosotros al nacer.Los signos del Zodíaco son un invento,y la posibilidad de elegir entre el bien y el mal es atributo de nuestra libertad.Podemos aceptar que el género humano progresa en inteligencia,pero no creo que por ligazón con la evolución de nuestro planeta.
Nuestra inteligencia no depende pues de los movimientos de los planetas,y como no creo en las encarnaciones,no puedo admitir que parte de la divinidad se haya encarnado en nosotros:sí que hemos evolucionado hasta poseer una mente,alma o espíritu que podemos considerar similar a dios,o al menos a la esencia divina.Los trígonos son pues invento astrológico,y que el Hombre esté simbolizado por Acuario,el Toro por Taurus,el Aguila por Scorpio y el León por Leo fue cristianizado por la Iglesia viendo en cada uno de esos símbolos un evangelio distinto.Adam Kadmon es invento judío,concretamente de la Cábala,y por tanto tampoco está simbolizado en Libra.Enoch es simbolismo del Antiguo Testamento,y Enmmanuel (Dios con nosotros) del Nuevo.El sol no orbita pues alrededor de los signos del Zodíaco,sino de lo que yo llamo de momento radiación alfa divina.Hay mucha diferencia entre la Tierra y el cielo,ya que llamamos firmamento o cielo al conjunto de estrellas visibles desde un punto concreto de la Tierra.
No me parece pues oportuno perder más tiempo estudiando el simbolismo de los doce signos del Zodíaco,y aunque decimos que del sol depende la vida terrestre,por eso no hay que divinizarlo,y hasta Cristo es divinización solar.También se ha adorado a la luna,siendo incluso la Virgen María divinización católica lunar.Sí puede aceptarse que la luna influya en las mareas y en la gestación humana.
Astrología es la ciencia antigua de los astros;la moderna es astronomía.No creo pues en la influencia de los planetas sobre el ser humano,ni podemos considerar ya al sol y a la luna planetas.Que los signos del Zodíaco estén regidos por planetas es pues invento astrológico,y aunque los planetas orbiten a velocidades distintas lo hacen cada uno en su órbita.Como no orbitan alrededor de los signos del Zodíaco,sino alrededor del sol,es mejor que nos olvidemos de cuanto dice la astrología al respecto,ya que una de sus enseñanzas es que el sol “tarda un año en completar su recorrido por todo el Zodíaco”.El horóscopo natal es por tanto invento astrológico,y las manchas solares no creo que influyan tampoco mucho en los seres humanos.La luz de la luna no transtorna a nadie,y puede ser que las doce tribus de Israel sean traducción de los signos del Zodíaco.
En capítulos anteriores ya he aceptado a la Numerología como método de analizar en parte nuestro carácter,y desde luego los cabalistas conocían muy bien la Bíblia,especialmente el Antiguo Testamento.Por tanto acepto la Gematría (relaciones entre algunas palabras merced a un cálculo de sus valores numéricos) como interpretación de la Bíblia,y el Notarikon (palabras hebreas formadas mediante abreviaturas) como vocabulario mágico.
He hablado ya también varias veces del tarot,y creo aún menos en las bolas de cristal y espejos mágicos.También tengo estudiada la quiromancia,y aunque podía ampliar mucho lo dicho no lo creo oportuno,pues hay que demostrar,por ejemplo,que las uñas largas denoten mal genio,las planas predisposición a la parálisis,las estriadas dolores de espalda y molestias en la espina dorsal,etc.No creo oportuno estudiar nuestro carácter mediante los posos de té,y ni siquiera mediante los lunares que tengamos en la cara.Tampoco me voy a ocupar más de la metoposcopia,que estudia nuestro carácter con base en las rayas de nuestra frente.Nunca he tenido suerte en los juegos de azar,ni creo que la tuviera ahora estudiando y teniendo en cuenta la influencia de los planetas en nuestras vidas.Tampoco estoy muy dispuesto a tentar a la suerte con base en la numerología,aunque puede que me llevara una sorpresa si lo hiciera.
El ser humano forma parte de la naturaleza,pero en último término Naturaleza es universo,y por tanto no somos seres universales.El Cielo no es pues el hombre,ni la humanidad entera constituye el Cielo.Si la Naturaleza es universo,no cabe pues lo sobrenatural;sí lo sobreplanetario,pero no tanto como dice la astrología.Ni siquiera se puede decir que el ser humano sea más que Naturaleza,porque tiene espíritu,ya que yo incluyo en el universo masas divinas que producen estrellas,como las estrellas planetas,los planetas satélites,etc.Y,desde luego,no tengo inconveniente en considerar a esas masas divinas espíritu universal.No existen estrellas terrestres,y menos estrellas de sabiduría y locura.En los astros no están pues la razón,sabiduría o astucia humanas,y ni siquiera podemos llamar sabio al ser humano entregado al estudio de la sabiduría divina,que por otra parte nos es inasequible.
Con este capítulo doy pues por concluido mi resumen y análisis de la Enciclopedia del saber antiguo y prohibido,en dos volúmenes,del astrólogo Zolar.
Y esta serie de escritos que he unificado bajo el título general de De occulta philosophia,en honor y recuerdo del libro,de igual título.de E.Cornelio Agrippa.