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Carta sobre la tolerancia (I)

Naderías metafísicas
XV.- Carta sobre la tolerancia (I)

Es el breve ensayo mediante el que John Locke consiguió la libertad religiosa y de conciencia como derecho político,lo que supuso reconocer el Estado al ser humano una esfera de actividad espiritual jurídicamente garantizada e inmune al poder político;es decir,el absolutismo monárquico dio paso a la burguesía individualista,con el derecho natural como instrumento ideológico,la consolidación del liberalismo,consecuencia de las revoluciones inglesa y americana,y la actuación de los filósofos de la Ilustración.
Libertad de conciencia y tolerancia religiosa constituyen pues aspectos diversos de la libertad personal,que ahora es aceptada como presupuesto necesario de lo jurídico,si bien su ámbito de ejercicio depende del modo en que cada sociedad política conciba sus fines.El ciudadano comenzó por tanto a ser libre cuando pudo hacer todo lo que no estaba prohibido legalmente,libertad personal que comenzó a estar acompañada de la política,social y metafísica,entendida esta última como práctica de la conducta racional.
Toda Iglesia,aun hoy día,conlleva un cierto grado de intolerancia espiritual,consecuencia de creerse en posesión de la verdad,por lo que la tolerancia supuso reconocer al disidente el derecho a la convivencia en la sociedad,sin coacción para que haga dejación de los signos externos en que su creencia se manifiesta;lo que supuso que el grupo dominante renunciara a elevar los criterios religiosos a políticos,y aceptara en alguna medida la neutralización de la vida religiosa.
La libertad religiosa presupone pues el reconocimiento en el individuo de un derecho natural para la libre profesión y expresión de sus creencias,lo que supuso trascender el dogmatismo religioso mediante la búsqueda de una fe inmanente al individuo.
La idea de la tolerancia alcanzó pleno sentido en Occidente como consecuencia de la división religiosa operada por las Iglesias reformadas,luteranismo,anglicismo y calvinismo principalmente.Al romperse el orden cristiano medieval,e institucionalizarse la rebeldía contra la autoridad espiritual de Roma en las diversas iglesias y sectas reformadas,se traspuso el problema religioso desde el plano puramente especulativo de la teología al plano histórico-concreto de la realidad política.Como consecuencia donde las luchas confesionales fueron particularmente intensas se planteó como problema político el pluralismo religioso dentro del Estado.Surgieron así partidos políticos que defendieron la tolerancia como medio de restaurar la armonía ciudadana,rota por las disputas religiosas.Y lo lograron imponiendo a los gobernantes el deber de abstenerse de la persecución por motivos religiosos.Así por ejemplo Bodino defendió la tesis de que la salvación de la República exige que no se use de la coerción sobre las conciencias,ya que “cuanto más se violenta le voluntad de los hombres,tanto más se resiste”.
A partir de esta época,siglo XVII,comenzó a concebirse el poder político como una instancia neutral,aunque no necesariamente indiferente frente a la esfera religiosa.Y la consecuencia política fue la atribución a cada príncipe del ius reformandi,o facultad de decidir sobre la religión oficial del Estado (cuius regis,eius religio).
Al mismo tiempo comenzó a abrirse paso la idea,ya entrevista por San Agustín,de que la persecución por motivos religiosos excluye la posibilidad de una vida religiosa auténtica.El tema fue recogido por Lutero,quien afirmó la necesidad de que la fe fuese voluntaria,si bien la evolución posterior de su pensamiento le llevó a proteger la pureza de la religión mediante la fuerza.Y es que luteranos y calvinistas,al igual que los católicos,aspiraban a la uniformidad de fe y cultos,administrada por una Iglesia que concebían de inspiración divina.
La bandera de la tolerancia fue levantada pues por renacentistas como Moro,Montaigne o Erasmo,penetrados como estaban por el sentimiento contradictorio de su humanismo cristiano y un mesianismo secular,por lo que no estuvieron muy convencidos de su practicabilidad,y la concibieron más como expediente provisional.Sebastián Castillión publicó también,años después,una apasionada requisitoria contra la persecución religiosa.Y el paso decisivo fue dado por algunas sectas protestantes,que defendieron la separación de la Iglesia y el Estado primero,y la libertad espiritual del hombres después.
La práctica de la tolerancia sólo ha sido exigida y proclamada pues en Occidente tras la separación entre Iglesia y Estado,y concretamente cuando anabaptistas y socinianos negaron al Estado derecho a intervenir en la vida religiosa.
Fue a partir del siglo XVII cuando se inició la defensa filosófica de la libertad religiosa,con base en la naturaleza racional del ser humano,por lo que fue defendida como derecho innato,corolario de la ley natural.Y la inició Spinoza con su Tractatus Theologicus-Politicus (1670),teórico de un Estado que no tiene más poder que el que ha recibido de los ciudadanos,por lo que en ningún caso ha recibido el derecho a interferir en sus conciencias;también porque el fin último del Estado es facilitar que el ser humano ejerza sus capacidades mentales y físicas con seguridad,utilizando libremente su razón.
Unos años después John Milton llegó a conclusiones análogas en su Areopagítica (1644),y Pierre Bayle en su Commentaire philosophique sur ces paroles de Jesús-Christ contrain-les d´entrer (1686).
En Inglaterra la Reforma,institucionalizada sobre la base del principio de la soberanía real,operó como un elemento positivo en el proceso de nacionalización política,que culminó en un movimiento de repulsa hacia la iglesia anglicana,tradicionalista y autoritaria,durante el reinado de Jacobo I.Esta rebeldía cristalizó sobre todo en torno al movimiento puritano,que durante el Protectorado de Cromwell permitió una ardiente vida espiritual con reconocimiento de los derechos de conciencia.
La restauración de los Estuardos (1660) supuso la del anglicanismo,pero con suficiente libertad religiosa para que J. Goodwin (1594-1665) defendiera el principio de que no debe perseguirse ninguna secta en tanto sus miembros no atenten contra la seguridad y la paz del Estado.Por su parte los presbiterianos sólo se preocuparon de su propia libertad de conciencia,con bastante intransigencia con las sectas.De ahí que Rutherford escribiese en 1649 Free Disputation against pretended liberty of conscience.Pero en el propio seno del anglicanismo comenzaron a manifestarse tendencias liberales que asumían tolerancia con los disidentes,y tanto la escuela platónica de Cambridge (More,Smith,Cudwarth) como el movimiento latitudinario (Hales,Chillingwarth,Taylor) coincidieron en su deseo de fundar la Iglesia sobre bases tan amplias que todos los creyentes en Cristo pudiesen ser incluidos en ella,aunque interpretasen de modo diferente las Escrituras.Y Chillingworth,en Religión of Protestant,a Sure Way to Salvation (1637),defiende la libertad religiosa de cuantos acepten la Biblia.
Fueron llamados pues latitudinarios cuantos compartieron el ideal de una Iglesia anglicana capaz de acoger en su seno todo particularismo,mediante el reconocimiento mutuo de los artículos fundamentales de la fe cristiana.Su lema:“en lo esencial la unidad,en lo no esencial libertad,y en todas las cosas caridad”.Pero la restauración monárquica supuso recrudecimiento de la intolerancia religiosa,y en 1662 se promulgó el Acta de Uniformidad,que rigió hasta que Carlos II,deseoso de atraerse a puritanos y católicos,suspendió las leyes aprobadas por el Parlamento.Pero el Parlamento reaccionó,y Carlos II se vio obligado a retirar la Declaración de indulgencia,mediante la cual había dejado en suspenso la aplicación de las leyes aprobadas entre 1662 y 1665.
Triunfó pues el constitucionalismo a expensas de la tolerancia religiosa.Y contrarrestada la amenaza puritana el temor de los tories se volvió contra los católicos,aprobando el Parlamento en 1673 la Ley de Pruebas,que sólo otorgaba cargos públicos a los anglicanos.A este primer Parlamento (1660-1678) sucedieron tres de mayoría whigs (1679-1681),y las relaciones de la Corona con el pueblo se hicieron aún más difíciles,especialmente al discutirse la Ley de Exclusión,que quería evitar la ascensión al trono del católico Jacobo,hermano del rey.El resultado fue un debilitamiento del parlamentarismo y un regreso al poder de los tories,convertidos ahora en defensores de la doctrina del derecho divino y de la obediencia pasiva,e inclinando la balanza política del lado del absolutismo.
Durante el corto reinado de Jacobo II (1685-1688) se pusieron de relieve las contradicciones que se habían desarrollado en el seno de la sociedad inglesa,y con el pretexto de la defensa nacional se unieron whigs y tories,negándose a revocar al Ley de Pruebas,por lo que Jacobo II usó sus prerrogativas para suspender todas las leyes que obstaculizaran su política.En 1687 promulgó la Declaración de Indulgencia,en cuyo preámbulo se alababa la tolerancia religiosa.Pero no logró atraerse a la mayoría de los disidentes,cuyos jefes,excepto Penn,se adhirieron a la oposición constitucionalista.La Iglesia anglicana había tomado también posición contra el rey,y la Revolución de 1688 constituyó una victoria sobre el fanatismo religioso y político,lográndose la paz religiosa del país,y cierta igualdad religiosa,excepto para católicos y unitarios.
Cuando Locke se dispuso a escribir su Carta sobre la tolerancia la batalla por ésta estaba ya pues ganada en Inglaterra,aunque en la obra de Locke confluyan todos los argumentos que los defensores de la libertad religiosa habían venido aportando desde la Reforma:1)los males que aquejan a la comunidad política no son producto de la división religiosa,sino de la intolerancia;2)la unidad de fe y culto no es necesaria para la vida del Estado;3)la opresión produce turbulencia,etc.

Insignificancias sobre lo grande y lo pequeño

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XIV.- Insignificancias sobre lo grande y lo pequeño

El ser humano,centro del universo.Eso es lo que dice Manuel Alfonseca,en el libro que le voy a comentar:De lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande;editorial Alambra,1986.Recuerden sin embargo que yo no uso el término infinito,sino el de ilimitado;y no porque no tenga límites,sino porque no lo conocemos.
No se extiende,pues,el universo tan a nuestro alrededor,ni el universo está en inexorable expansión,puesto que a cada etapa de expansión sigue una de implosión.
Lo inmensurablemente grande sí es el universo,y lo mensurablemente pequeño sí puede ser la célula.Pero entre la célula y el universo no se encuentra exactamente el ser humano,por lo que no estamos en el centro del universo.
Hacer alusión a las etapas históricas en las que la Tierra fue centro del universo es cultura,pero no hay que detenerse ya mucho en el recuerdo de las doce esferas que giraban a su alrededor;la líquida,la aérea,la ígnea,la Luna,Mercurio,Venus,el Sol,Marte,Júpiter,Saturno,estrellas fijas y la que nos conectaba con Dios.
En 1543 se publicó De Revolutionibus Orbium Coelestium,de Nicolás Copérnico (1473-1543),y pusimos ya por centro del universo al Sol,como había dicho Aristarco de Samos (siglo III a.C.).Hoy sabemos,efectivamente,que tampoco el Sol es el centro del universo,y ni siquiera nuestra galaxia.Probablemente no existe tal centro,pero las galaxias tienen que orbitar alrededor de la masa de la que procedan,y las antigalaxias ser centros de las antimasas de las que procedan.Dios no es así tampoco centro del universo,sino un átomo autocreado que se va escindiendo en masas y antimasas,y según mi actual cosmología éstas en masas y antimasas radiacticas alfa,de las que proceden ya las galaxias y antigalaxias.
El universo no se expande ni contrae pues en torno nuestro,ni somos punto medio de microcosmos y macrocosmos.
El hombre es la medida de todas las cosas se dijo en la Grecia clásica hace muchos siglos,y no era ni es verdad.Por eso no hago alusión a las unidades de medida inventadas por el ser humano,sistema métrico decimal,si bien la actual definición de metro es:“el metro es la longitud del trayecto recorrido por la luz en el vacío durante 1/299.792.458 segundos”.
Ningún ser vivo nace de la materia inerte,sino de dos (reproducción sexual) o uno (reproducción asexual) progenitores preexistentes.Los seres microscópicos (bacterias e infusorios) se transmiten a través de gérmenes.El tamaño medio de las células humanas se aproxima a unos 50 micrómetros,midiendo el óvulo femenino 140 micrómetros,el espermatozoide masculino de 3 a 5,con cola de 60;los glóbulos blancos entre 8 y 20;los rojos unos 7;las plaquetas entre 1 y 4,etc.
Los cuerpos elementales de los microplasmas miden unos 100 nanómetros,y los virus son mucho más pequeños que las bacterias,siendo los viroides moléculas aisladas de ácido nucleico,desprovistas de cubierta proteica,diez veces más cortas que las más pequeñas de los virus.
Las moléculas de ácidos nucleicos tienen formas de filamentos muy finos.Algunas alcanzan decenas de nanómetros de longituad,y pueden ser más largas que la propia célula que las contiene,en cuyo interior se apelotonan formando bucles.
Ciertas enfermedades del sistema nervioso del ser humano y de los mamíferos son transmitidas por unos corpúsculos diminutos que parecen estar compuestos únicamente por proteínas:por lo que se les denomina priones.
La interacción electromagnética,1036 veces más intensa que la gravitatoria,es la que une a los átomos para transformarlos en moléculas.Y como la química inorgánica concibe los distintos elementos como agregados de átomos de hidrógeno,para unir los protones del núcleo la física habla de la interacción fuerte,así como la débil toma parte en ciertas formas de radiactividad nuclear,como la emisión de rayos beta.A un femtómetro de intensidad y distancia las cuatro fuerzas fundamentales de la física actual tienen pues los siguientes valores:1)fuerte 1;2)electromagnética 7,3 x 10-3;3)débil 10-13,y 4)gravitación 10-38.
Con base en la teoría de los quarks y antiquarks he intentado en varias ocasiones interpretar el universo,pero ahora no me voy a referir a ellos.
Como nuestro sistema solar es muy conocido,no voy a hacer alusión a él.Tampoco me referiré al universo,porque este autor es muy acientífico al hablar de él.Por supuesto el universo es finito,si bien a cada expansión sucede una implosión.Lo concebimos también como ilimitado,porque no podemos conocer sus límites;pero es obvio que también los tiene.Yo no creo en la teoría del big bang,ni tampoco en la de relatividad general de Einstein.Admito que el número actual de las galaxias pueda aproximarse a los cien mil millones,con sus correspondientes antigalaxias.Galaxias y antigalaxias no están distribuidas al azar,y sus distancias obedecen a la ley universal de la gravedad.La ciencia no las considera iguales en la forma,pero a estos niveles la ciencia suele ser muy fantástica.No creo por tanto mucho en el efecto Doppler,y es cierto 1)que las galaxias nunca han estado juntas,2)que cada etapa del universo,que ya sabemos es expansiva e implosiva,se inicia en un punto geométrico,de volumen casi cero y densidad y temperatura casi infinita,que es a lo que yo llamo átomo divino,3)que si existen agujeros negros,no chocan entre sí,y 4)que la vida de una estrella pequeña no es mayor que la del universo.

Teoría del cielo

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XIII.- Teoría del cielo

Francis Bacon (1561-1626) nació en el seno de la acomodada familia del lord guardasellos,Nicholas Bacon,cuyo padre había sido un modesto rabadán de la abadía de Bury St.Edmunds.
Entre los 13 y 15 años estudió en la universidad de Cambridge,y en 1576 siguió a Sir Amias Paulet a su embajada en París.Cuando tres años después falleció su padre regresó a Inglaterra,y se inscribió en Gray´s Inn para ejercer la abogacía.En 1584 ingresó en la Cámara de los Comunes por Melcombe Regis,y a partir de entonces empezó a acosar a los grandes para obtener puestos más altos.En 1591 trabó amistad con el conde de Essex,pero ni aún así logró ser nombrado fiscal de la Corona.
Por entonces comenzó a escribir sus Ensayos,que publicó en 1598.
No obtuvo altos cargos durante el reinado de Isabel I,pero Jacobo I lo nombró Sir,y como miembro de su Parlamento conoció a William Lower,discípulo de Thomas Harriot y amigo del conde de Northumberland.
Hacia 1591 Bacon comenzó a plantearse cuestiones relacionadas con la materia,y en 1592 escribió Mr. Bacon in Praise of Knowledge,aceptando la descripción que al-Bitrüyï hace de los movimientos celestes,con materias pneumática y tangible interactuando en o cerca de la atmósfera terrestre.
Si ya en las Meditaciones sacrae de 1597 había rechazado el concepto epicúreo de clinamen,en Temporis partus masculus (1602) sólo hace una poco amable referencia a Epicuro,mientras que en las Cogitationes de natura rerum de 1604 o 1609 dedica dos reflexiones al atomismo.En De sapientia veterum (1609) interpreta las fábulas de Cupido y Coelo como transmisión de la filosofía atomista antigua,para mostrar predilección por una teoría pneumática de la materia en la interpretación de la fábula de Proserpina;en De Principiis atque originibus analiza la filosofía de Bernardino Tolesio,y entre 1603 y 1613 logró ser nombrado fiscal de la Corona.En 1612 reeditó sus Ensayos,ampliándolos a treinta y ocho.
En 1621 era ya lord Verulam y vizconde de Saint Albans,protegido por Georges Villiers,duque de Buckingham;ocupando el cargo de Canciller.Pero acusado de cohecho ante la Cámara de los Comunes fue juzgado en la de los Lores,confesándose culpable,y siendo encerrado en la Torre tres días;le fue perdonada la multa,y conmutado el destierro,a cambio de vender su mansión londinense de York House al duque de Buckingham.Humillado y desilusionado se preocupó ahora por la dignidad humana,y siempre fue partidario de la incorporación de Inglaterra a las corrientes económicas,políticas y culturales de Europa,así como de disputar el dominio de los mares a Portugal y España.
La tradición inglesa ha visto en Francis Bacon un filósofo de la ciencia;la italiana un filósofo natural,y la francesa un teórico del método.
Al morir en 1626 dejó una vasta obra,en gran parte manuscrita.La Teoría del Cielo,que es una de las dos obras que voy a comentar,fue publicada póstumamente por Isaac Gruter en Scripta in Naturali et Universali Philosophia (Ámsterdam,1653),pero dejó de tener interés desde que Isaac Newton publicó sus Principia en 1687.
La formación académica de Frances Bacon se redujo pues al dominio del latín,ciertos conocimientos de griego,retórica y filosofía escolástica,y una adecuada preparación legal.En filosofía natural fue autodidacta,así como en filosofía política y corrientes del pensamiento ligadas al hermetismo,el neoplatonismo,la magia natural,la alquimia y la cábala.Conoció también la astronomía de Tycho Brahe y Galileo Galilei y la teoría de la materia de Paracelso,así como la obra de Petrus Severinus y Michael Sendigovius,y tal vez las de Thomas Tymme,Robert Fludd y John Dee,o incluso la de Joseph Duchesne,Bernardino Telesio,Francesco Patrizi y William Gilbert;con el que comparte el intento de homologar la física celeste y terrestre,rechazando sus ideas cosmológicas generales.
Para Bacon la materia existe en dos formas:tangible y pneumática,siendo la tangible densa,fría,inerte y pesada,y la pneumática extremadamente rara,invisible,cálida,carente de peso y sumamente activa.La tangible se concentra en la Tierra inerte,y la pneumática es para Bacon imperfecta,ligada y pura,por la que le da el nombre de espíritus,aunque concebidos como materiales y extensos,si bien sumamente tenues.Son espíritus imperfectos los humos y alientos que se desprenden de los cuerpos acuosos.Los ligados son inanimados,semejantes al aire,y animados:presentes en los seres vivos,de naturaleza aérea e ígnea.En los animales y seres humanos se concentran en el cerebro,y se difunden con la sangre.Las plantas son sensibles,los insectos poseen sensibilidad e imaginación rudimentaria,que explica su conducta instintiva,y los animales poseen sensibilidad,imaginación,volición e incluso memoria,superándolos la razón humana,capaz de alterar la naturaleza y producir las artes.Los espíritus puros de Bacon llenan el universo por encima de la materia tangible,y son el aire,el éter y el fuego.Consideró a la sal integrada por azufre y mercurio naturales,y basó los astros en la lucha entre el éter y el fuego sidéreo.
Voy a resumir y comentar dos de sus escritos:1)Descripción del globo intelectual,y 2)Teoría del cielo.
En el primero divide el saber humano en historia,que se refiere a la memoria;poesía,historia ficticia,y filosofía;considerando a la teología historia sagrada.
Divide la historia en natural,que se ocupa de las cosas aisladas,y civil,que se ocupa de los hombres.La historia natural sirve de materia prima a la filosofía,proporciona material básico a la inducción,o sirve para entretener.Incluye pues en la historia natural la historia del éter,de los meteoros y regiones aéreas,la tierra y el mar,la de los elementos y especies.En la historia de los cuerpos celestes se ocupa de si el universo constituye un solo globo,o está formado por globos dispersos.Duda si la Tierra se mueve,y si la naturaleza de los astros es sólida o ígnea;también de si el espacio es un gran vacío,o está lleno de alguna substancia;si el éter es un único fluido,o está compuesto por muchos.Y curiosa es su idea o noción de la materia estelar:“en las proximidades del Sol,donde el cielo parece empezar a adoptar una naturaleza estelar.Incluso podría suceder que esas manchas que con diligente y rigurosa observación se han descubierto en el Sol no sean sino una especie de rudimentos de materia estelar”.
Cada vez estoy más convencido de mi acierto cuando ya desde los años cincuenta quise reducir la filosofía a las citas que sirvieran para la civilización actual.Vean lo nulo que nos sirven hoy frases como:“En el cielo de Júpiter son,en cambio,perfectamente discernibles auténticos y verdaderos astros,si bien su pequeñez hace necesario el concurso del telescopio... En lo más alto del firmamento los innumerables destellos del éter entre las estrellas parecen indicar que la naturaleza estelar es más difusa y continua”.
Habla de cuatro cielos superiores,los de las estrellas fijas,Saturno,Júpiter y Marte.Y sigan juzgando ustedes estas citas:“las ficciones de la astronomía han invadido la filosofía hasta corromperla”;“el aire y el fuego son claramente connaturales a las estrellas”;“el interior de la Tierra (está) dotado de esa misma eternidad atribuida a los cielos”;“no hay mucha diferencia entre la Tierra y los cielos”;etc.
Y en Teoría del cielo afirma:“Parece como si la naturaleza hubiera separado los cuerpos mas sutiles de los más crasos,asignando estos últimos al globo terráqueo y aquellos otros sutiles o pneumáticos al extenso espacio”;“al aire y el fuego corresponden en el mundo superior las naturalezas etérea y estelar;en el inferior,el agua y el aceite;y,todavía a mayor profundidad,el mercurio y el azufre,las substancias crudas e inflamables”;“la sal es compuesta de partes crudas e inflamables”;“en el aire próximo a la Tierra las llamas subsisten brevemente y enseguida perecen”;“la llama nunca deviene estable o constante hasta que alcanza la región lunar”;“ni siquiera en la región de Mercurio parece estar la llama felizmente ubicada”;“en la región de Venus la llama comienza a hacerse más consistente”;“en la región de Saturno la naturaleza ígnea parece nuevamente debilitarse”;“la naturaleza ígnea y sidérea,venciendo a la etérea,da lugar al cielo estrellado”;“la Luna es de naturaleza ígnea,aunque débil y lánguida”;“puesto que la Tierra permanece estacionaria (esta opinión me parece,hoy por hoy,la más satisfactoria) es evidente que los cielos giran con un movimiento diurno cuyo período es de aproximadamente veinticuatro horas”;“es evidente que los planetas no sólo se mueven con desigual velocidad,sino que no regresan exactamente al mismo punto,desviándose hacia el norte o hacia el sur con los trópicos como límite”;“el tercer error consiste en afirmar que todos los cuerpos naturales están dotados de sus propios movimientos”;“los principales movimientos celestes son de cuatro clases:movimientos en la profundidad del cielo,ya sea hacia arriba o hacia abajo;movimientos a lo largo de la altitud del zodíaco,con desviación austral o boreal;movimientos en la dirección del zodíaco,y movimientos de elongación con respecto al Sol”;“niego que la Tierra gire”; “afirmo que el movimiento diurno no sólo se da en el cielo,sino también en el aire,el agua e incluso en la parte exterior de la Tierra”;“los planetas se desplazan con más velocidad que el resto del cielo”;“los fuegos más débiles,Venus y Mercurio,tienen una tendencia a seguir al Sol en virtud de su naturaleza indigente”.

Martín Heidegger,metafísico insubstancial

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XII.- Martín Heidegger,metafísico insubstancial

Si no he aprendido nada en el ensayo De la materia a la razón de José Ferrater Mora,El ser y el tiempo de Martín Heidegger lo considero insubstancial en su totalidad,con lo que quiero decir que no contiene ni una idea o concepto importante.Sin embargo ha sido el
ensayo más influyente de la filosofía contemporánea,iniciador del existencialismo,aunque en su vertiente ontológica,y no en la personal y de conciencia que inició Kierkegaard.
Conozco bien El ser y el tiempo de Heidegger,y repito que no puedo citar ni una idea o concepto importante.Sobran por tanto comentarios.
No es mucho lo que puede añadirse a lo que sobre el ser o ente dijeron Parménides primero y Aristóteles después.Con ello se ha institucionalizado la parte de la filosofía que llamamos ontología,muy ligada a la metafísica,y sobra su estudio tal y como aún se hace,pues para definir el ser y precisar sus clases no se necesita todo un manual o tratado filosófico,bastando unos simples conceptos.
El ser puede seguir siendo concebido como el más universal de los conceptos,pues es cuanto existe con forma concreta.Es por tanto indefinible,precisamente por su universalidad.Y por supuesto igualmente comprensible,pues es una abstracción de cuanto existe,sin que debamos emitir juicios sobre él;un ente por ejemplo es el firmamento o cielo,y aunque su concepto sea el de conjunto de astros visibles desde la Tierra,y su aspecto sea azul,“el cielo es azul” es ya un juicio,que identifica dos entes con sus respectivos conceptos:1)el firmamento o cielo,y 2)lo azul.
Perdió pues lamentablemente el tiempo Heidegger en sus interrogaciones sobre el ser,y fue uno de los que no supo que el tiempo es un concepto humano,subjetivo por tanto,que nos ayuda a ubicar un ente concreto,pero no al ente en abstracto y general.Y como es de este último del que nos ocupamos en ontología y metafísica,sobra toda alusión al tiempo.
Curioso es por tanto que Heidegger hable de conciencia y vocación al referirse al ser,aunque sea también para no decir nada en concreto,llamando vocación a lo que es más bien evocación,lo que el ente nos sugiere:que es precisa y únicamente su existencia,por cuanto su esencia es ya concreta,propia de un ser concreto,y nosotros seguimos refiriéndonos únicamente al ente como abstracción.
Estoy diciendo que ser o ente es cuanto existe en forma concreta,identificando esencia y existencia,y sin embargo el ser en abstracto no existe realmente,sí como concepto humano.Con ello admito que no sólo existen los entes reales,sino los inventados por el ser humano,al igual que en el universo existe espíritu y materia.Don quijote,por ejemplo,no ha existido realmente,pero sí conceptualmente,al ser invento de Cervantes.
Al hablar del ser o ente no se debe hacer pues referencia a la historia,que es ubicación temporal de acontecimientos humanos.Menos a la historia del mundo,que por supuesto no conocemos.No sé en que se basó Heidegger para decir que “el ente existe en cuanto yecto,cayendo”,“porque contando consigo cuenta específicamente el tiempo”,“que se muestra en el seguir”,etc.
“Tiempo mundano” para más INRI,“uno tras otro” como si fuese un objeto real,“secuencia de ahoras ininterrumpida”,“prolongación horizontal de la unidad extática de la temporalidad”,“tiempo infinito” y otras monsergas.
Debería tal vez haberme molestado en criticar todos los errores de Heidegger en este ensayo,pero como la impresión que sigo teniendo es de que es error cuanto en él dice,me limito a afirmar que espacio tampoco es “la indiferencia,sin mediación,del ser-fuera-de-sí de la naturaleza”,“pluralidad abstracta de los puntos que pueden distinguirse en él”.
La esencia del espíritu tampoco es el concepto,menos entendido como “lo que se piensa a sí mismo”,“un aprehender el no-yo”,“sino y fatalidad del espíritu”,aunque tome estos conceptos de Hegel.
Resumiendo:El ser y el tiempo de Heidegger es un ensayo de 478 páginas en el que no he encontrado ni un solo concepto de valor.

José Ferrater Mora,metafísico ontológico

Naderías metafísicas
XI.- José Ferrater Mora,metafísico ontológico

Don José Ferrater Mora tiene un ensayo de título muy sugerente:De la materia a la razón.Debería ser un estudio que comenzase con la tabla periódica de los elementos de la química inorgánica,siguiera con la materia orgánica,después con la célula hasta terminar en el ser humano,estudiado en cuanto cuerpo y espíritu,aunque dentro del espíritu sólo estaba obligado a estudiar la razón.Pero no creo que haga tanto el insigne filósofo,pues comienza diciendo que el título que primero pensó para este ensayo es Ser,hacer y deber ser:tres conceptos metafísicos.
Como siempre hago en estos casos,aludiré pues a las ideas y conceptos que me hayan interesado,permitiéndome comentarios.Lo que no cite es que no me ha interesado.
Sí si puede llaman mundo al universo o cosmos:manejar este término como si se tratase del comedor es una trivialidad,y hablar del mundo real es referirnos a él como conjunto de los seres que existen;el mundo de lo posible sería entonces conjunto de lo que existe y habría podido existir.Mundos circundantes son conjuntos de existencias en regiones geográficas que nos sean vecinas,mundo externo conjunto de cuanto existe fuera de nosotros,y la inteligencia ya es algo más difícil de definir,pues no está bien definida como información con el fin de enfrentarnos con situaciones nuevas,y desde luego es una facultad mental que,graduada,compartimos con los animales vertebrados;he tenido un perro al que pude calificar de inteligente,cariñoso y fiel;hace muy poco tiempo una paloma mensajera portuguesa ha estado posada en el tejado que hay enfrente del edificio de Correos de una ciudad gallega:y al abrirse dicho edificio a las nueve de la mañana,la paloma entró en él,pudiendo ser que cuando escribo este escrito esté aún dentro.Esta paloma quiso y supo entrar en este edificio concreto,demostrando inteligencia.
No es lo mismo monismo que universo monolítico.Ni está muy bien definida la materia como el objeto de experiencias sensibles de que se ocupan los físicos.No hay que ser muy filósofo para creer que,si algo es real,es un hecho,proceso o fenómeno natural.Universo material en realidad es solamente el conjunto de astros que existen en el cosmos,y lo de la dirección del tiempo es una linda metáfora,pues el tiempo es concepto humano,que abarca el pasado,presente y futuro.Espacios y tiempos biológicos y culturales serían alusiones a cuantos entes vivos y conceptualmente inmateriales han existido en este planeta,y sistema sí puede ser definido como conjunto de elementos relacionados entre sí;nivel sería el marco conceptual en el que se explica el sistema,y contínuo un sistema explicado en dos niveles distintos.
La originalidad de Ferrater Mora consiste en que afirma que es imposible que exista materia orgánica distinta de la inorgánica,lo que supone negar las diferencias entre las químicas inorgánica (estudio del hidrógeno y más de cien substancias compuestas de hidrógeno o derivadas de él) y orgánica (estudio de ciertas substancias compuestas atendiendo a su estructura funcional).Ve pues este autor un continuo entre lo inanimado y lo animado,lo inorgánico y lo orgánico,pero para quedarse en la simple teoría,y demostrar la inutilidad de la filosofía,pues son meras palabras afirmaciones como “la continuidad de lo físico con lo orgánico se expresa en el curso de la producción de lo que se llama la vida”.
Todos conocemos,más o menos bien,el sistema nervioso humano,y especialmente el neocórtex,y sabemos,sentimos y experimentamos que del neocórtex vivo emana una serie de funciones inmateriales que llamamos mente.Lo difícil es pues saber lo que es la mente,pero no hablar del continuo neural-mental para repetir que la actividad mental no es reducible a la neural,o querer estudiar lo mental y lo orgánico a distintos niveles.
Tampoco dice nada importante en el que llama continuo orgánico-social,ni en el social-cultural.
Dedica el capítulo 2 a las acciones,queriendo distinguirlas de los acontecimientos.Desde un punto de vista práctico digamos que acontecimiento es una acción social e históricamente importante,mientras que tareas serían acciones más o menos profesionales.Interacciones serían acciones relacionadas entre sí.
Capítulo 3,deberes.Prescribir es formular alguna norma en virtud de la cual se obtiene algún resultado;diferencias entre deber y tener que;ser como mundo natural,esencia,y deber como mundo moral,posibilidad;deberes sociales y técnicos;diferencias entre deberes y derechos;sentido como interpretación de una realidad;moralidad como sentido ético del actuar.
Capítulo 4,valoraciones.Finalidades del actuar y de la acción;la acción como utilidad o necesidad;moralidad y libertad como imperativos categóricos;fines suficientes e insuficientes;vida,libertad y justicia;criterios como valoraciones subjetivas del actuar y de la acción;preferencias y limitaciones del vivir,del ser libre y de la igualdad o desigualdad;racionalidad como comportamiento.
Y un apéndice para recomendarnos la filosofía práctica,la que resuelve problemas,analiza o hace inteligible las cosas,a fin de que no nos quedemos en simples conjeturas o especulaciones sobre cuanto nos preocupa.
Resumiendo:ensayo teórico,elucubraciones abstractas,ensayo de cuya lectura yo al menos no he aprendido absolutamente nada.

Descartes,metafísico del siglo XVII

Naderías metafísicas
X.- Descartes,metafísico del siglo XVII

De Descartes todos conocemos su célebre frase cogito,ergo sum,nada sapiencial por cierto,pues sólo conocemos hasta hoy que piense el ser humano,y sin embargo existe todo un universo.Cogito,ergo sum habría pues que traducirlo por pienso,luego soy ser humano,lo que repito que no es ningún hallazgo.También nos han enseñado que su estilo es claro,y puede no ser muy cierto,pues dice con mil palabras lo que podría decirse con muchas menos.Sí es sin embargo cierto que de vez en cuando habla de conceptos claros y distintos.
Voy a leer,pues,su Meditaciones metafísicas con objeciones y respuestas,citando lo que me parezca de más valor,y comentando lo que proceda.
Descartes quiere defender su citada frase en que identifica su pensamiento con su esencia (nada sabía sino que era una cosa pensante),lo que es saber muy poco,incluso de sí mismo.Lo que confirma con esta otra frase:“Yo soy,yo existo;eso es cierto,pero ¿cuánto tiempo?.Yodo el tiempo que estoy pensando:pues quizá ocurriese que,si yo dejara de pensar,cesaría al mismo tiempo de existir”.
Vamos a perder,pues,el tiempo llamando metafísico a quien sólo sabe repetir “¿Qué soy entonces?.Una cosa que piensa.Una cosa que duda,que entiende,que afirma,que niega, que quiere,que no quiere,que imagina también y que siente”.También tiene gracia que habiendo basado la materia en poseer extensión,diga de sí mismo “sé muy bien que soy una cosa pensante y no extensa”,lo que equivale a decir que no es materia.Entiende por Dios lo que cualquier católico,y por tanto no lo comentaré al respecto.Pero merece la pena citar esta frase:“podría suceder que yo fuese algo más de lo que pienso,y que todas las perfecciones que atribuyo a la naturaleza de Dios estén en mí,de algún modo,en potencia,si bien todavía no manifestadas en acto.Y en efecto,estoy experimentando que mi conocimiento aumenta y se perfecciona poco a poco,y nada veo que pueda impedir que aumente más y más hasta el infinito,y así acrecentado y perfeccionado,tampoco veo nada que me impida adquirir por su medio todas las demás perfecciones de la naturaleza divina;y,en fin,parece asimismo que,si tengo el poder de adquirir esas perfecciones,tendría también el de producir sus ideas”.Disparate que enmienda afirmando después que se diferencia de Dios porque en Dios todo es acto:“a Dios lo concibo infinito en acto”.Y dudas de si fue concebido por Dios o por sus padres tampoco son hoy día muy sabias:“Quizá pudiera ocurrir que yo haya sido producido por mis padres,o por alguna otra causa menos perfecta que Dios”.
Cuando se refiere al espíritu humano ya está algo más acertado,pues efectivamente hasta yo mismo lo defino y concibo como cuanto poseemos que no es materia:“La idea que tengo del espíritu humano,según la cual es una cosa pensante,y no una extensa...”.Pero vuelve a creerse perfecto por católico:“considerando la naturaleza de Dios,no me parece posible que me haya dado alguna facultad que sea imperfecta”.
Tampoco es de muy sabio ni erudito preguntarse si pueden existir cosas materiales en este planeta:“Sólo me queda por examinar si hay cosas materiales.Y ya sé que puede haberlas”.Es la naturaleza,y no la experiencia,quien le enseña “que existen otros cuerpos en torno al mío”.
Las objeciones que le hace “un sabio teólogo de los Países Bajos” no merecen que las comente,ni tampoco la contestación de Descartes.Tampoco me interesan las que Descartes llama segundas objeciones,y la respuesta de Descartes,incluyendo su “aún no indagaba si el espíritu es diferente del cuerpo”:cualquier filósofo lo sabe sin indagar mucho.Y a pesar de que quiere distinguir después el espíritu y el cuerpo humano “a la manera geométrica”,no son muy ciertas tampoco estas frases:“son pensamientos todas las operaciones de la voluntad,del entendimiento,de la imaginación y de los sentidos”;“toda cosa en la cual está ínsito algo es llamada Substancia”,por cuanto piensa en la etimología de este término metafísico,y no en su concepto.Ni siquiera acepto esta definición de Espíritu:“La substancia en que está inmediatamente ínsito el pensamiento”.Ni esta afirmación tan categórica: “Cuando decimos que un atributo está contenido en la naturaleza o concepto de una cosa,monta tanto como si dijésemos que tal atributo es verdadero respecto de esa cosa”.Habla del tiempo como si fuese real,pero no voy a criticarlo.No creo que Descartes conociera la naturaleza divina,pues conocía al Dios católico,pero efectivamente cuando se conoce realmente la naturaleza de algo se conoce su existencia.
El inglés de las “terceras objeciones” tiene razón al afirmar “no me parecen buenos razonamientos soy pensante,luego soy pensamiento;soy inteligente,luego soy un intelecto”.Y la respuesta es gramatical y lógica:no hay que confundir la acción (pensante) o el sujeto (inteligente) con la facultad o potencia (pensamiento,intelecto).También al distinguir entre quien piensa y pensamiento,imaginación y concepto.
No voy a ocuparme tampoco de las objeciones de Arnauld,ni de las de Gassendi.Tampoco tienen importancia las “sextas objeciones”,ni se la voy a conceder a las séptimas.Tuve pues razón cuando,en los años cincuenta,me di ya cuenta de la futilidad de la filosofía.

La Ciudad Ideal (V)

Naderías metafísicas
IX.- La Ciudad Ideal (V)

La estructura social exige que sus miembros ocupen el lugar que les corresponde en el ordenamiento natural de la vida ciudadana;ningún ser humano puede quedar ocioso o constituir un lujo;cada uno tiene una misión específica que cumplir:unos proveerán las necesidades elementales comunes,otros las mantendrán y algunos deben dirigirlas.Sólo los seres humanos que están intelectualmente capacitados para conducir a sus conciudadanos hasta la meta común de la felicidad en el orden del ser y del bien deben y pueden guiar la vida política de la ciudad.La autoridad se levanta sobre dos únicos pilares inexcusables:el saber y el poder,y precisamente por ese orden.Para alcanzar la sabiduría se necesita un largo camino de aprendizaje y la actualización de las potencias intelectuales del ser humano,hasta llegar a la permanente unión con el intelecto agente;desde aquí debe proyectar su mente al recto ejercicio del entendimiento práctico.De hecho es muy difícil encontrar gobernantes reales en los que se den unidos dichos dos aspectos,y los seres humanos dedicados al gobierno son más proclives al ejercicio de la praxis política que al cultivo de la estricta sabiduría.Platón resolvió el problema determinando que fueran los filósofos,los buscadores del saber,quienes gobernasen la ciudad.Al-Färäbï comprende la dificultad de dicha solución,y recomienda que un senado de sabios acompañe al gobernante práctico,para asesorarle en su labor y evitar que se desvíe del camino de la felicidad universal común.
La ciudad así concebida por al-Färäbï tiene,por tanto,una misión fundamentalmente educativa,que realiza mediante el mantenimiento de la armonía y el orden comunes,equilibrando el ejercicio y desarrollo de las potencias naturales de todos y cada uno de los ciudadanos.Un fin propio del Estado,tal como se concebirá a partir del Renacimiento,no tiene sentido en esta ciudad ideal;la finalidad de la vida ciudadana es la creación y mantenimiento de los hábitos sociales adecuados a la felicidad y fin últimos y permanentes mediante la enseñanza y la educación de aquello en que consisten precisamente dichos fin y felicidad.Una ciudad así concebida,mantenida y regida forma una unidad tan natural como la del cuerpo vivo;no existe alegría,bien y felicidad individuales si no son al mismo tiempo comunes;la sociedad toda goza y es feliz con cada uno de sus miembros.Una perfecta división e integración del trabajo lleva aparejada una rigurosa solidaridad social,en la que ningún miembro se considera ajeno ni disminuido,pues sólo ve en el gobernante a quien le guía y al que debe y puede imitar como modelo,pues al ser por definición los sabios puede tomarles como tales para mejor caminar hacia su concreta realización personal.De este modo,lo mismo que en el orden intelectual la felicidad se alcanza mediante la unión con el intelecto agente,en el político se verifica por la identificación del ciudadano con el sabio-gobernante ejemplar.
La ciudad ideal platónica así reestructurada por al-Färäbï tiene,empero,dos limitaciones:la inherente al tipo de sociedad real en la que vivió y las propias de la comunidad islámica,la umma.Empezando por lo último,el papel del filósofo gobernante corresponde a Dios,ordenador y legislador supremo y único modelo perfecto.Las leyes proceden directamente del legislador divino mediante la revelación;el gobernante concreto se limita a desarrollarlas y ejecutarlas.Pero en el orden práctico lo operante son dichos desarrollo y ejecución;por tanto su afirmación es tan rigurosamente utópica como el principio universal religioso de las tres grandes religiones monoteístas de que todo poder procede de Dios.Por otra parte,la realidad política de su tiempo le aconseja atemperar la actitud platónica con el senado de sabios moderadores del gobernante real,y con la idea de la sociedad como racionalizadora de las fuerzas naturales de la comunidad y de cada uno de los ciudadanos.Pero quien de hecho instaura,mantiene y ejercita el derecho es una voluntad;si ésta no está suficientemente racionalizada y,además,empapada de ese amor cósmico que desde Dios desciende a través del mundo de las esferas hasta el corazón de los hombres,el peligro del poder arbitrario acechará siempre.Por tanto,por uno y otro camino se vuelve siempre a la utopía necesaria.La solidez de esta conclusión se manifiesta con sólo referirme,y muy de pasada,al influjo y evolución de estas ideas de al-Färäbï.
Avicena reproduce el modelo de al-Färäbï,pero su propia experiencia personal al servicio de los régulos sämänïes y büyawahïes,los cargos que ocupó como médico y visir,hacen que ponga sordina,tanto al duro análisis de las ciudades imperfectas,como a las descripciones de la ciudad ideal.Pero Avempace,a finales del siglo XI y principios del XII,reproduce,aunque con cierta carga pesimista,el modelo de su lejano maestro al-Färäbï en su obra El régimen del solitario.La crítica de la sociedad real es dura;mantiene el principio de que sólo es posible una ciudad perfecta,y concluye negando la posibilidad real de una tal sociedad en el futuro previsible;sólo cabría,pues,señalar la formación y conducta de los solitarios perfectos en medio de la sociedad imperfecta y viciosa,para que sirvan como brotes que en un futuro imprevisible y lejano puedan ser la base de una posible ciudad perfecta.En el caso del Hayy ibn Yaqzän (El filósofo autodidacto de Ibn Tufayl),el sabio no puede esperar nada de las sociedades imperfectas,y acabará volviendo solo y desengañado a la isla en que se crió y vivió solitario tras la muerte de la gacela que lo prohijó.
Dentro de los filósofos el modelo de al-Färäbï concluye con la Paráfrasis de Averroes a la República de Platón.El pensador cordobés no renuncia a la utopía de la ciudad ideal pero,reconocido su carácter de modelo,centra su análisis en una sociedad posible.De aquí que admita dos regímenes perfectos:la monarquía y la aristocracia,y no es demasiado duro a la hora de criticar la timocracia;no es un sistema modelo,pero tampoco lo considera como pernicioso,reservando sus más duros ataques a la oligarquía y la tiranía.Más aún,traza su análisis suficientemente dúctil para presentar a los fundadores de la dinastía almohade como políticamente aceptables.Como la estructura de la sociedad debe ser eminentemente educativa,los regímenes imperfectos,pero no constitutivamente perversos,como el almohade,pueden ir mejorando si los políticos siguen los consejos de los sabios.Por otra parte,en el caso de conflicto entre sociedades,cuando éstas llegan a una situación límite,la guerra se hace inevitable.En este caso Averroes se esfuerza en poner condiciones muy duras antes de justificar el conflicto armado,pero no se atreve a condenar la guerra en sí (recuérdese que el yihäd es un precepto islámico,y que la monarquía almohade se encontraba en duro conflicto con los reinos cristianos peninsulares).Pero el realismo político de Averroes es tan complejo,tan maduro y excepcional que se necesitaría la lectura y comentario de su Paráfrasis de la República para exponer suficientemente su ideología.
Si de Averroes saltásemos a Ibn Jaldün,veríamos cómo todas estas especulaciones teóricas quedaban ya desbordadas por el estricto análisis de la realidad social e histórica.Las discusiones de los filósofos sobre la ciudad ideal,dirá literalmente,son estrictas hipótesis,con el agravante de que la reiterada lectura de las obras de Ibn Jaldün me permite afirmar que el gran historiador norteafricano no conoció las obras políticas de Platón,al-Färäbï,Avempace y Averroes.La continuidad de la utopía necesaria hay,pues,que buscarla en los pensadores latinos de los siglos XIV y XV,hasta desembocar en el Renacimiento.
Y al llegar aquí debía resumir y comentar el libro de al-Färäbï Al-Madinat al-fadila (La Ciudad Ideal).Pero sólo sus capítulos XXVI al XXXV hacen referencia a ella,excepto el XXX,y a decir verdad con ideas que no me han interesado nada.Prefiero pues que construyamos el futuro sin mucho lastre del pasado,pues si nuestros gobernantes no han estado a gran altura histórica,sus consejeros tampoco.

La Ciudad Ideal (IV)

Naderías metafísicas
VIII.- La Ciudad Ideal (IV)

En Sobre el gobierno de las ciudades al-Färäbï critica 1)la sociedad de la pura necesidad,cuyo fin es la simple satisfacción de las necesidades vitales elementales.Por tanto sus ciudadanos se esforzarán en adquirir riquezas,y se apreciará sobre todo a quienes alcancen más y mejor todo tipo de bienes materiales;2)la sociedad de la riqueza,que se deriva de la anterior,pero que ya busca el dinero en sí mismo y no como medio de adquirir bienes de consumo.Sus ciudadanos sólo se esfuerzan en atesorar más,sin importarles los medios empleados;3)la sociedad innoble o depravada,cuyos habitantes sólo buscan los placeres sensibles y el gozo material.Es la consecuencia inevitable de la sociedad de la riqueza;sus ciudadanos se entregan al placer;4)la sociedad del honor,secuela de la timocracia de los autores griegos,cuya finalidad es destacar por los honores y la gloria.Los mejores ciudadanos serán los que presenten una más alta apetencia de nobleza;5)la sociedad tiránica,que es la peor,porque su finalidad es el poder por el poder,por el dominio sobre los demás;su metodología es la opresión para conseguir medios que luego puedan ser empleados en los medios de conquista.Se tendrá como mejores ciudadanos a los más crueles y fieros;y 6)la sociedad demagógica,dominada por la masa incivil destructora del auténtico ciudadano,cuyo fin es la realización de la real gana de cada uno,aunque altere la convivencia y perjudique a los demás.No distingue entre nobles e innobles,honestos e inmorales;su gobierno surge al azar,la masa se impone a sus propios jefes,pues unos y otros sólo se esfuerzan en la realización de sus caprichos.Es así la mejor y la peor de las sociedades,porque puede darse en ella todo el bien y todo el mal.
Al-Färäbï no se limitó a organizar este cuadro paradigmático,sino que indagó también las razones que conducen a dichos tipos de sociedades.El hombre nunca vive solo,pues la vida humana sólo es posible en sociedad.Para satisfacer las necesidades humanas el hombre ha construido diversos tipos de sociedades incompletas:familias,tribus,la gens,la ciudad,el pueblo.Las sociedades completas son tres:la pequeña o ciudad,la media o nación y la grande o comunidad universal.Pero en la práctica las sociedades actuales han nacido de necesidades concretas,y de la natural tendencia a la asociación,y han sufrido en su origen,formación y constitución la influencia de sociedades de hecho muy variadas y complejas.En una sociedad de hombres rectos esto no debe suceder,pero como tal hipótesis no se ha realizado,los humanos utilizan sus facultades naturales para conseguir el dominio arbitrario durante la guerra y la destrucción,dando origen a que las ciudades vivan en una eterna lucha,dispuestos a llevar la guerra total a sus enemigos,y a conseguir la destrucción de sus adversarios.Este tipo de sociedades apoyadas en la potencia y uso de la fuerza no admite las relaciones de la buena amistad,ni la estipulación de contratos desinteresados;cuando se vive en paz con las sociedades limítrofes,se tolera al adversario en potencia,o se conciertan alianzas,es debido a que una necesidad mayor obliga a ello.
La explicación de estas situaciones de hecho hay que ir a buscarlas en las circunstancias históricas,económicas y geográficas que condicionaron la constitución de dichas sociedades.En unos casos actuó la necesidad material;en otros la unión fue impuesta por la fuerza física,buscándose la utilización forzosa de los subyugados,lo que dio origen a la esclavitad.Otras comunidades se constituyeron a partir de la descendencia familiar dentro de un mismo grupo o,por el contrario,proceden de uniones matrimoniales realizadas fuera de su grupo,mediante la unión de los jóvenes de una tribu con las mujeres de otra diferente.Algunas sociedades proceden del esfuerzo guerrero de un caudillo que se impuso a su grupo social conduciéndolo al triunfo.Finalmente existen ciudades que proceden de la semejanza de caracteres étnicos,por la comunidad de lenguaje,por tener un tipo de habitación común,por alimentarse con un mismo tipo de alimento o por ejercer un mismo oficio.
Las sociedades imperfectas fundan sus relaciones sociales en el principio de la lucha por la vida,ya que no se busca el bien común,sino los bienes instrumentales,que deberían ser subordinados al fin último de la sociedad,pero que en la práctica se convierten en fines para satisfacer del mejor modo posible las necesidades humanas.El poder,la riqueza,los placeres,la gloria,la libertad,son bienes y deben mantenor una jerarquización que depende del fin último de la sociedad;por tanto,las sociedades imperfectas,al posponerlo,se limitan a buscar el poder y la gloria por medio de la seguridad,de las riquezas y de los placeres.Este modo social es tan frecuente que se ha llegado a considerarlo como normal y natural;y la justicia,la fidelidad y la mansedumbre pierden su consideración de virtudes y son vistas como vicios nacidos de la debilidad y del miedo.La igualdad sería el mito de los cobardes y de los débiles frente a los fuertes,del que procederían las fórmulas legales del comercio,los contratos y las relaciones equitativas.Sin embargo las sociedades nacidas de hechos consumados y regidas por la fuerza son ciudades imperfectas,que han errado su fin y que no alcanzan el bien común y la perfección del ser humano;y algunas son absolutamente condenables,como la ciudad tiránica,o la del placer y la riqueza;otras son tolerables,como las que buscan la gloria,la ciudad que pretende la libertad de todos y cada uno de sus ciudadanos,y la gobernada por un jefe elegido por los ciudadanos.
Frente a las imperfectas y perjudiciales ciudades del mal se levanta pues la ciudad ideal,la sociedad modelo,la única capaz de realizar plenamente la perfección y destino inherente a la condición humana.Así,en primer lugar,la ciudad ideal debe estar basada,construida y regida por la ciencia política,que pertenece al tercer grado de saberes correspondientes a la praxis.No arranca de las situaciones sociales fácticas,sino de la inteligencia práctica del ser humano,que para ser real tiene que estar apoyada en los saberes teóricos fruto del encuentro de la mente humana con el intelecto agente.Este saber se manifiesta de dos modos esenciales;considerado en sí mismo es un mandato que emana originariamente del legislador supremo,y que debe ser realizado,necesaria pero voluntariamente,por todos y cada uno de los seres humanos.Vista desde cada individuo concreto,la ley es el derecho universal que corresponde a todos y cada uno de los humanos por su propia condición natural y de acuerdo con su estado y circunstancias.Las diferencias que pueden existir en las dos últimas condiciones son la causa del conflicto jurídico que consiste en la privación de un bien propio individual por la acción indebida de otro sujeto de derechos;sólo una ley universal previamente promulgada es capaz de mantener o restablecer el orden social.
Además,conviene no olvidar que la posibilidad de la situación de conflicto es natural,pero no lo es el recurso a la fuerza para resolverlo.La misión del derecho es el mantenimiento del orden necesario cuando éste no se impone por la propia naturaleza del movimiento físico,como sucede con los seres que carecen de razón;en el caso humano cada uno de los individuos,por el hecho de existir,reclama su derecho concreto que puede venir a mermar los presuntos o reales de los demás.Si no existiese contraposición de fuerzas e intereses no habría derecho;éste mantiene el orden en tanto existe un ejercicio de fuerzas originado por el despliegue de las potencialidades inherentes a cada uno de los humanos.Si dicho desarrollo fuese siempre armónico no habría problema alguno,pero como los humanos pueden extralimitarse en el autodespliegue de sus potencias naturales,lo que supone la substitución de la razón por la fuerza,el restablecimiento del orden social sólo puede conseguirse mediante el uso de otra fuerza suficiente,legal y capaz de reducir las extralimitaciones personales.Cuando la necesidad es perentoria dicha fuerza puede ser la del propio perjudicado,como en el caso de la legítima defensa.Pero viviendo el ser humano socialmente,la auténtica presión coercitiva es la del ordenamiento social,basada en el intercambio de fuerzas representado por la respectividad del obedecer y el ordenar.
Sobre la anterior idea del derecho se levanta el estatuto social de la ciudad ideal o virtuosa.Las necesidades humanas sólo se realizan plenamente en comunidad social,en la cual cada persona se comporta como los miembros respecto del cuerpo,completándose mediante la mutua prestación de servicios.Sin embargo esto no quiere decir que el individuo pertenezca a la sociedad de un modo absoluto,debiendo estar radicalmente subordinado a ella.El ser humano no es de la comunidad,sino que ésta se constituye por y para todos y cada uno de los ciudadanos.La sociedad no tiene otro fin propio y peculiar que la realización plena de las potencialidades naturales de sus miembros,y de un modo eminente lo que constituye la felicidad de la vida humana:alcanzar la felicidad en el bien.Pero como sucede con la salud corporal,que necesita de la de todos y cada uno de sus miembros y de la existencia de una recta razón directora,así también la felicidad común de los ciudadanos exige la salud ética de todos aquellos y la subordinación de los gobernantes a los supremos principios racionales.