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La muerte:realidad y misterio (I)

Naderías metafísicas
XXIII.- La muerte:realidad y misterio (I)

La muerte es un tema humano,y el hombre no ha dejado nunca de reflexionar sobre su origen,causas,significación,modalidades y consecuencias,así como si hay otra vida tras ella.
En cuanto fin de la vida biológica es estudiada por las ciencias médicas,pero en cuanto a qué sea,su esencia,sigue siendo un tema metafísico,pues no me interesa estudiarla desde el aspecto religioso,filosófico,poético o artístico.
El ser humano es mortal sigue siendo pues una premisa válida,y nadie cree que el hombre muere porque la ciencia no ha encontrado todavía la manera de curar todas las enfermedades.
Se han acortado los duelos,pero si hoy día se sintiera menos que antes la muerte de un ser querido no sería señal de progreso.
Se han hecho muchos estudios sociológicos y antropológicos sobre la muerte,pero a mí no me interesa mucho cómo se enfrenta a la muerte cada cultura.Desde luego no hay reencarnación,ni resurrección,y que algunos se hibernen es mera forma de conservar su cuerpo.Podemos decir pues que la muerte está ya desacralizada en Occidente,pero debe seguir infundiendo respeto.
Hoy día solemos morir en instituciones hospitalarias (el 80 % en EEUU),aunque sea recomendable que se traslade el difunto o moribundo a casa,y se le rinda el luto tradicional;pues puede ser aceptable que no suponga vestir de negro,pero no que muera un padre como si muriere un perro.Recomiendo por eso el depósito de los cadáveres en los tradicionales cementerios,y no la incineración.
Desde luego tenemos derecho a morir con dignidad,y defiendo la eutanasia,si bien tras un concienzudo examen médico,y con la probación o solicitud del enfermo.Quiero decir,simplemente,derecho a morir sin dolor.
El hospital debe seguir siendo,sin embargo,prolongación de la vida,cura de enfermos.De ahí que se dé de alta al moribundo cuando se cree que no se puede hacer más por él,lo que es más humano que dejarle morir en un mortuorio (sala especial),donde si es necesario se le practica la autopsia,a veces sirve para que los estudiantes hagan prácticas,y siempre se le amortaja y pone una etiqueta para identificarlo cuando venga la familia a buscarlo.
La muerte biológica se produce siempre por falta de oxígeno (anoxia),cuando cesa la actividad del corazón.Las células nerviosas son las más sensibles,por lo que se diagnostica muerte clínica cuando no hay actividad cerebral.Sin embargo las células de la piel,cartílago y hueso sobreviven otras 24 horas,por lo que no debemos enterrar ni incinerar a nadie hasta entonces,de acuerdo con el precepto legal.A ningún cadáver se le practica electroencefalograma,si bien se le somete a prueba de reacción cerebral,mediante inyección intravascular de un radio isótopo.Y como en caso de intoxicaciones por barbitúricos el paciente puede recuperarse después de varias horas de presentar EEG plano,es recomendable que nos esforcemos en no enterrar,y menos incinerar,cadáveres aparentes.
Son fenómenos cadavéricos las livideces,la rigidez muscular,la disminución de la temperatura,la autolisis y la putrefacción.Las livideces aparecen de tres a cinco horas después de producirse el paro cardíaco;la rigidez a la tercera o cuarta hora,y es total hacia las trece,desapareciendo en dos o tres días.La disminución de la temperatura corporal es progresiva,con temperatura exterior de 5 a 15 ºC,descendiendo aproximadamente un grado cada hora,y estando en equilibrio con el medio ambiente tras 24 horas.La autolisis va produciendo rápidamente la desintegración de los órganos,y la putrefacción aparece hacia el segundo día en verano y hacia el octavo en invierno,consistiendo en una descomposición de las materias orgánicas por gérmenes y hongos,con producción de gases pútridos.Los microbios que originan tal putrefacción proceden inicialmente del propio organismo,y se extienden por los tejidos y vísceras,siguiendo las vías sanguíneas y linfáticas.
Los médicos disponen hoy día de máquinas y aparatos capaces de mantener artificialmente en funcionamiento todos los órganos vitales del organismo,a excepción del cerebro.En todas las clínicas y hospitales importantes ha surgido la UVI (Unidad de Vigilancia Intensiva),donde a muchos enfermos graves se les puede prolongar la vida por un tiempo más o menos largo.De ahí que se hayan adoptado cuatro principios básicos para el uso de esta Unidad:1)retirar los tratamientos médicos sólo cuando se sepa con certeza que el enfermo morirá en corto espacio de tiempo;2)aliviar en lo posible el sufrimiento del enfermo mientras permanezca en la UVI;3)que prime el deseo del paciente,y no su enfermedad,a la hora de tomarse una solución;y 4)aplicar tratamientos que puedan restaurar la salud.
Eutanasia es pues el acto de acortar la vida del enfermo terminal a fin de evitarle sufrimientos,y se distingue entre la pasiva y la activa.Pasiva:dejar morir al enfermo,por no aplicarle medidas terapéuticas,o por retirárselas.Activa:administarle una substancia para que muera rápidamente.Yo llamo sin embargo eutanasia colaborar a que el enfermo muera sin dolor,y en este sentido es como la deseo para mí.Respecto a la que se practica,sólo debe solicitarla el moribundo,siendo el médico responsable al practicarla o no.Si el enfermo no está en condiciones de solicitarla,niego pues facultad al médico para ejecutarla.En casos extremos puedo sin embargo aceptar que sea su pariente más cercano quien la solicite.
Aunque sabemos que hemos de morir,creo que nadie la deseamos,y todos la tememos en mayor o menor grado.
El médico está para curar,y por tanto creo que no debe ser él quien anuncie al moribundo su muerte.Debe ser pues el paciente quien pregunte,y el médico quien responda con responsabilidad,desde luego evitando pronósticos erróneos:a mi madre la dieron por incurable en el hospital de Plasencia (Cáceres) cuatro años antes de que muriera,oponiéndome yo a ese pronóstico,y aceptándolo otro hermano,de los dos que estábamos presentes.Mal médico pues uno,y mal hijo el otro.
Es pues el paciente quien normalmente debe darse por terminal,pero siempre con responsabilidad de familiares y equipo médico,pues éstos nunca deben aceptar la opinión del paciente,si ellos no lo creyeran también.
El paciente terminal es pues el único que se debe considerar moribundo,y en este estado y situación es cuando se dará lo que hemos llamado miedo a la muerte.Con base en una encuesta que la psiquiatra E. Kübler-Ross realizó a doscientos pacientes del hospital Billings de Chicago,(Sobre la muerte y los moribundos,1969),podemos pasar por cinco etapas:negación,ira,negociación,depresión y aceptación.Pero creo más bien que cada uno reaccionaremos con originalidad y personalidad,sin que tengamos que pasar por etapas,en lo que coincido con las opiniones de Kastembaum y Weisman.
La sociedad occidental contemporánea no vive pues tan espaldas a la muerte como se dice,especialmente a cierta edad.No conozco a nadie que niegue la realidad de la muerte,ni quien la desee,excepto en estados de depresión.
Ya he dicho que no quiero morir con dolor,y para estos casos son para los que únicamente admito cultivo de las drogas que sean pertinentes,si bien deben ser administradas mediante fármacos al efecto.Por supuesto,todo moribundo debe recibir amor y afecto,tanto por parte de los familiares,como del personal sanitario.
Hasta la fecha me he referido a moribundos adultos,pues efectivamente los niños se enfrentarán a la muerte con mentalidad especial.La muerte,sin embargo,forma parte del mundo infantil,aunque en trances de muerte real supongo que los niños tendrán menos conciencia,y se sentirán más enfermos que moribundos.Por supuesto un niño no debe solicitar eutanasia,tal como se concibe y practica,pero sí debe soportar la que yo deseo:ausencia de dolor.
El anciano es por tanto el único ser para la muerte de Heidegger,pues morir de viejo es lo normal.Es por tanto el anciano quien menos teme a la muerte,aunque no desee agonía prolongada y con dolor.Con todo,ni la familia debe desear la muerte del anciano,ni el equipo médico ser menos profesional con un anciano que con un adulto.

El valor de elegir (II)

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XXII.- El valor de elegir (II)

Capítulo 3: ¿Para qué? ¿Por qué?
Del universo sólo conocemos nuestro sistema solar y algunas estrellas de nuestra galaxia.En este miniuniverso el ser humano es,efectivamente,el que es capaz de actos más intencionados,pero no puede afirmarse que sin intención no hay acción,pues existen muchas acciones que no son voluntarias.El para qué y el por qué son por tanto intenciones muy humanas,y todos sabemos que el para qué se refiere a la finalidad de nuestros actos,y el por qué al motivo o causa.
Capítulo por tanto insubstancial,ya que con él el ínclito Savater no nos ha enseñado nada.
Capítulo 4: Entre lo bueno y lo malo
De nuevo puede ser el ser humano el que mejor piensa la vida,de todos los que conocemos,por lo que somos también los que mejor proyectamos un arte de vivir.Dentro de este arte estudia el mal filósofo el bien y el mal,para terminar en la perogrullada de que bien y mal no son útiles como conceptos abstractos,sino en relación a algo.Como incluso lo de bueno para... y malo para... lo toma de Spinoza,no doy importancia a este capítulo,por cuanto ni siquiera me convence mucho Marcel Conche en su Ensayos sobre Homero:usa mucho el monema divino como epíteto,ya que es poeta.Sin que debamos colegir que todo lo que existe es bello,porque participa de la belleza divina.
Capítulo 5: Tribulaciones del albedrío
No hay que confundir filosofía y novela,por lo que los comentarios que hace a la novela El hombre que quería ser culpable,del danés Henrik Stangerup,pueden reducirse a que descarga a sus personajes de sus responsabilidades negativas,cargándolas al sistema social.
Obrar bien es una forma de conocimiento subjetivo,pero ya es discutible que el que obra mal no tiene conocimiento del mal,y el que obra bien sí tiene conocimiento del bien.Sí preferimos lo bueno a lo malo,pero la maldad no es ignorancia moral.Discutible pues que nadie obre mal a sabiendas,aunque pueda aceptarse que obra mal por conveniencia,si fuese en casos de necesidad.El bien no es pues plenitud de conocimiento,y el mal engaño o desconocimiento.
Video meliora proboque,deteriora sequor es un conocido verso de las Metamorfosis de Ovidio,pero de nuevo los poetas no son filósofos:este verso es una simple reflexión del protagonista,y no una máxima filosófica de validez universal.
San Pablo,en su Epístola a los romanos,puede defender la máxima de que querer el bien no significa cumplirlo,ya que muchas veces no hacemos el bien que queremos,o cometemos el mal que no queremos.
Lo del escorpión y la rana,de Orson Welles en Mister Arkadin es literatura,y puede ser efectivamente una equivocación usar en gran escala lo que ha funcionado a pequeña.
Libre albedrío es facultad de querer o no querer,pero la fatalidad es más literaria que filosófica.Es verdad que nadie,o casi nadie,logra lo que desea,pero la causa no es la fatalidad o el destino,sino la ausencia de oportunidades.De nuevo cita este mal filósofo a Marcel Conche,esta vez en Tiempo y destino,para creer que es cierto que “el no ser es el destino de todo ser en particular”.La muerte puede ser destino,porque nos llega sin quererla;pero como no nacemos inmortales,desde el uso de razón sabemos que vamos a morir.Suicidio es adelantar voluntariamente nuestra muerte,pero de nuevo este capítulo no ha sido muy interesante.
Capítulo 6: Las instituciones de la libertad
Como Savater no distingue bien filosofía y poesía,de nuevo parafrasea a un poeta para decir que no hay libertad,sino pruebas de libertad.Es decir:la libertad,que es concepto filosófico,nos aparece como actos de libertad.
Vuelve a nombrar a Arnold Gehlen,esta vez para citar otra frase discutible:“quien quiera ser una personalidad sólo está destinado a fracasar”.He fracasado yo,pero no Napoleón I Bonaparte,por poner un ejemplo.He fracasado yo,por no haber llegado a primer presidente de los por mí institucionalizados Estados Unidos de Europa,entre otros deseos,pero no fracasó Napoleón I,porque sí llegó a Emperador francés.Y reparen que me refiero al fracaso,no a lo que se hace cuando se triunfa,o se deja de hacer cuando se fracasa.La frase de Arnold Gehlen carece pues de universalidad.
No tengo tampoco mucho aprecio a los ensayos de Jürgen Habermas,y por tanto sí es distinto y distinguible realidad y lenguaje.
Incluso cuando quiere hablar de la influencia de la cultura Savater tiene que citar a Edgar Morin o Clifford Geertz,para inexactitudes como la de que “somos la obra de arte creada por la capacidad práctica de nuestros antepasados”.
Es decir,otro capítulo sin mucha importancia.
Capítulo 7: Elegir la verdad
Verborrea intrascendente,con errores como que el Bien,la Belleza o el Sentido de la Vida pertenecen a la teología,aunque sea cierto que podamos definir la verdad como coincidencia entre lo que pensamos o decimos y la realidad a que nos referimos.
Capítulo 8: Elegir el placer
Iden. para glosar una intranscencente cita de André Gide sobre el rey Atalarico.
Capítulo 9: Elegir la política
Iden. para venir a glosar la frase española que desprecia la política partidista (no meterse en política).
Capítulo 10: Elegir la educación cívica
Iden. sobre la “preparación que faculta para vivir políticamente con los demás en la ciudad democrática”.
Capítulo 11: Elegir la humanidad
Iden. para confundir la humanidad con la naturaleza humana y defender la tesis de que eligir hoy la humanidad es optar por proyecto de autolimitación “en lo tocante a cuanto podemos hacer”.
Y capítulo 12: Elegir lo contingente
Iden. para no decir ni siquiera lo que entiende por contingente.

El valor de elegir (I)

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XXI.- El valor de elegir (I)

Así se titula el ensayo de Fernando Savater que vamos a resumir y comentar.
Aristóteles dijo que los animales no actúan,pero yo creo que sí.Por supuesto las acciones humanas son específicas,pero no nos caracterizan,y por tanto no nos definen.Tampoco sabe Savater lo que es un programa,y decir que estamos programados como seres,pero no como humanos,es una necedad.Podemos realizar comportamientos no innatos,más que el resto de animales,pero no con exclusividad.Yo tampoco creo mucho en la dotación genética,pero ampliando mi incredulidad a cuantos seres tienen cromosomas.No nos autoprogramamos,o se autoprograman también muchos aminales.No nos desprogramamos animalescamente,y sí somos muy disponibles,siendo también disponible el animal domesticado.
Quisiera saber lo que dijo Max Scheler en El puesto del hombre en el cosmos,ya que no lo conocemos.Somos más especializados que el resto de animales,pero resolvemos peor los casos imprevistos.No somos anatómicamente indigentes,y todo órgano animal está especializado.
Sí hemos evolucionado más que el resto de animales,que prácticamente no han sufrido evolución.Esta evolución nos permite considerarnos imagen divina,pero lo difícil es saber qué es dios,e incluso qué es el ser humano.Por supuesto que nuestro neocórtex es específico,pero aún no sabemos cómo produce espíritu.Decir que en los seres humanos se mantienen constantemente rasgos fetales,es no saber lo que se dice.No somos menos crecidos que un elefante,sino menos voluminosos.No envejecemos más que el resto de animales,proporcionalmente.El cerebro conoce,delibera,valora y decide,pero también el de los animales que lo tienen.Quizá nuestra evolución peculiar se deba a la mejor adaptación al ambiente,que incluso transformamos.Acertar automáticamente es instinto,y lo tiene más desarrollado el animal.Aprendemos de los errores,pero también el animal (experimentos de Paulov).Sí codificamos mejor la información en términos abstactos,y la transmitimos mediante un lenguaje más perfecto,pero ello nos conduce a la clásica definición del ser humano como racional que habla.Podemos aprender más que el resto de animales,pero yo no soy más hombre que un analfabeto:es decir,el aprendizaje no nos caracteriza como especie.La convivencia humana puede ser más perfecta que la animal a veces,pero tampoco nos caracteriza.
El catedrático Savater parodia en este capítulo,El principio del hombre,a Arnold Ghelen:1)el hombre no vive,sino que dirige su vida;2)es un ser práxico,que actúa.Pero toda vida vive,y toda vida actúa.¿Dirigimos nuestra vida?.Sólo mientras vivivos,y no tanto como queremos;y perdemos la vida no sólo por no saberla dirigir,sino también porque no somos inmortales.
Si la acción originara al ser humano,nos equipararía también a cuanto ser nace por cópula sexual en la que un espermatozoide fecunde a un óvulo.Praxis no es poiesis (Aristóteles),y efectivamente fabricamos mejor que el resto de animales;pero no lo consideraría característico de la especie.Decir que la praxis es autopoiética es hacer poesía.No es nuestra principal industria inventarnos y darnos forma a nosotros mismos,ni como individuos,ni como especie.Sí somos el animal que mejor nos conocemos,pero al hacerlo volvemos a ser racionales.Pico della Mirándolla fue católico,y por eso habla de ángeles,o de Adán (varón convertido en hombre por soplo divino).La dignidad del ser humano no es ser pues co-creador de sí mismo,junto con un Dios judeocristiano que no existe.A mí también me gusta mucho el Deus,sive Natura de Spinoza,que he transformado en Deus,sive universum (si entiendo por universo el material y el espiritual),o Deus et universum (si entiendo por universo sólo el material que estudia la ciencia).Pero no sé lo que es dios,y tampoco lo que es el universo.
Rousseau escribió mucho,pero también hay que concretar sus aciertos:su teoría de la corrupción humana puede que no me convenza mucho.Y las diversas criaturas naturales de W.H.Auden (Sonetos desde China),no recibieron tanto,desde la primera hora,su ser definitivo como él dice.Desde luego los melocotones,e incluso las truchas,no quedaron satisfechas de estar en lo cierto y conocer su posición por toda la eternidad desde esa hora.
Para terminar el comentario y resumen de este capítulo,1)la adolescencia es sólo una etapa humana;2)Antoine de Saint-Exupéry (Terre des hommes) fue literato.
Capítulo 2 del libro que comentamos,incertidumbre y fatalidad.
La acción no nos caracteriza,y por tanto no es una necesidad esencial de la que depende nuestra supervivencia como individuos y como especie.Sartre dijo que estamos condenados a la libertad,con lo que se contradijo a sí mismo,pues fue de ideología comunista.No vivimos porque nos propongamos estilos y planes de vida,sino porque un espermatozoide fecundó un óvulo.Si yo vivo con religión,será porque la tengo propia;pero desde luego no practico culto alguno.La sociedad de los hombres no es lo que dice Savater (proveedora y mantenedora constante de cultos),y el lenguaje tampoco nos realiza.Ser humano no es buscar fórmulas de vida.
Nadie ha creado nada de la nada,excepto el inexistente dios judeocristiano.La divina omnipotencia no aniquila obstáculos al deseo,y desde luego los dioses-antropoides,aunque infinitos y eternos,son creaciones religiosas.Tal como concibo a dios (universo) desde luego no sé si tiene voluntad,pero desde luego si la tiene no es humana.Dios no propone y dispone a la vez,pues
estos dioses siguen siendo humanos.
En la acción humana no interviene lo que dice este aprendiz de filósofo,catedrático de filosofía en la mejor universidad española,a pesar de que se refiere a lo que al respecto dice Ludovico Geymonat.La ignorancia y la fuerza vician la voluntad,pero la definición de lo voluntario como lo que está en uno mismo y conoce las circunstancias concretas de la acción es parcial e incompleta.La necesidad de actuar no es mayor que la posibilidad de conocer,y acto voluntario no es el que menos nos disgusta.
Tampoco es azar incertidumbre y fatalidad,por lo que en este capítulo ni un solo acierto.

Sobre la libertad (III)

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XX.- Sobre la libertad (III)

Nadie pretende que las acciones sean tan libres como las opiniones.Por el contrario,hasta las opiniones pierden su inmunidad cuando las circunstancias en las que son expresadas hacen de esta expresión una instigación positiva a alguna acción perjudicial.La libertad del individuo debe así ser limitada:no debe convertirse en un perjuicio para los demás.
Según la teoría calvinista el mayor defecto del hombre es tener voluntad propia;por lo que,si fuera cierto,queda ipso facto demostrada la falsedad del calvinismo,religión por otra parte que condenó a la hoguera a Miguel Servet,por orden expresa de Calvino.Y esta falsedad se completa por sus asertos de 1)todo lo que no es un deber es pecado;2)estando la naturaleza humana radicalmente corrompida,para nadie puede haber redención hasta que haya matado esa naturaleza humana dentro de él;3)el hombre no necesita ninguna capacidad sino la de someterse a la voluntad de Dios;y si emplea sus facultades para algo que no sea el más eficaz cumplimiento de esa supuesta voluntad,mejor estaría sin ellas.
La originalidad es un elemento de valor en las relaciones humanas.Siempre son necesarias personas no sólo para descubrir nuevas verdades,sino también para iniciar nuevas prácticas.Los hombres de genio son una pequeña minoría,y sólo puede alentar en una atmósfera de libertad.
Ningún gobierno por una democracia o una aristocracia numerosa ha sabido elevarse sobre la mediocridad,ni en sus actos políticos ni en sus opiniones,cualidades y tono del espíritu que en él alienta,excepto en aquellos casos en los que el soberano muchos se ha dejado guiar por los consejos e influencia de uno o varios,mejor dotados e instruidos.La iniciación de todas las cosas nobles y discretas viene y debe venir de los individuos;en un principio,generalmente,de algún individuo aislado.
El espíritu de progreso no es siempre un espíritu de libertad,pues puede tratar de imponer mejoramientos a un pueblo que no los desea;la única fuente de mejoras es la libertad,ya que gracias a ella hay tantos centros independientes de mejoramiento como individuos.
La mayor parte del planeta no tiene historia porque el despotismo de la costumbre es completo.Éste es el caso de todo el Oriente.
Un pueblo puede ser progresivo durante un cierto tiempo,y después detenerse,cuando deja de tener individualidad.Tenemos un ejemplo en China,nación de mucho talento y hasta de sabiduría,gracias a la rara y buena fortuna de haber sido dotada en un remoto período con una serie de costumbres particularmente buenas,obra en cierta medida de hombres a los que los más cultos europeos deben conceder,bajo ciertas limitaciones,el título de sabios y filósofos.
¿Qué ha hecho a la familia europea de naciones una porción de la humanidad progresiva,y no una estacionaria?:su notable diversidad de carácter y cultura.Pero empieza ya a poseer este beneficio en un grado considerablemente menor.Decididamente va avanzando hacia el ideal chino de hacer a todo el pueblo igual.
A la individualidad debe corresponder la parte de la vida en la que el individuo es el principal interesado;a la sociedad aquella en la que ella misma esté interesada;el hecho de vivir en sociedad hace indispensable que cada uno se obligue a observar una cierta línea de conducta para con los demás:no perjudicar los intereses de otro;tomar cada uno su parte en los trabajos y sacrificios necesarios para defender a la sociedad o sus miembros de todo daño o vejación.El individuo no debe cuenta a la sociedad por sus actos,en cuanto éstos no se refieren a los intereses de ninguna otra persona,sino a él mismo.

Sobre la libertad (II)

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XIX.- Sobre la libertad (II)

Si pasamos ya al resumen y comentario de Sobre la libertad,John Stuart Mill,casi como eco o intérprete de su difunta esposa,comienza diciéndonos que el objetivo de este ensayo no es el libre albedrío,sino la libertad social o civil,la naturaleza y límites del poder que puede ejercer legítimamente la sociedad sobre el individuo,la lucha entre la libertad y la autoridad,y prescindiendo de cuanto este ensayo tiene de histórico,o de la influencia de las costumbres y la religión,me limitaré a resumir cómo el autor va defendiendo su tesis,que efectivamente es la defensa de las minorías,hasta llegar a la defensa del individuo.
Y hay que reconocer que efectivamente el pensamiento de John Stuart Mill es moderno,por cuanto sólo acepta coacción del Estado sobre el individuo para obligarlo a no perjudicar a los demás,a ser social.E incluso en este supuesto quiere que se le persuada,sin causarle perjuicio.Y aunque distingue entre hombres mayores y jóvenes o niños,hay que reconocer que no todos los adultos poseen la responsabilidad suficiente para que se institucionalicen las sociedades que John Stuart Mill desea.Por eso admite el despotismo como forma de gobierno de los pueblos bárbaros,siempre que la labor de gobierno tienda a civilizarlos.
Una persona puede causar daño a otra por acción u omisión,y en ambos casos debe responder del perjuicio que cause.Hacer a uno responsable del mal que haya causado a otro es la regla general;hacerle responsable por no haber prevenido el mal es la excepción.Pero desea una sociedad en que todos sus individuos tengan libertad de pensar y sentir,y libertad de expresión,y libertad de forjarnos nuestro propio destino,con libertad de reunión y asociación,por lo que se adelantó a los actuales regímenes constitucionalistas,que garantizan todas esas libertades de un modo teórico,siendo más difícil que se realicen en la práctica.
John Stuart Mill da por supuesta la existencia de la libertad de prensa,y vuelve a defender la libertad del individuo,siendo ahora cuando lo defiende dudando incluso de la verdad absoluta y de la infalibilidad social.Pero no porque dude de que pueda existir esa verdad absoluta,sino porque defiende al individuo incluso admitiendo la infalibilidad social.Por eso afirma textualmente:“si nunca actuáramos según nuestras opiniones porque pudieran ser equivocadas,dejaríamos abandonados todos nuestros intereses e incumplidos nuestros deberes”.La obsesión política de John Stuart Mill es que la sociedad y su gobierno no coarten la libertad individual,siempre que este individuo sea social,y no coarte tampoco la libertad de los demás.
John Stuart Mill distingue por eso las opiniones consideradas verdaderas porque no han sido refutadas,y las verdaderas para no permitir su refutación.Y la distinción es muy importante,porque entre las segundas podemos incluir a las religiosas,en cuanto tienen de dogmáticas.Se inventa un Dios que revela,se afirma que esa revelación es verdadera por imperativo divino,y se quema en la hoguera al que no lo admite.John Stuart Mill acepta por tanto la libertad completa de contradecir y desaprobar cuanto no consideremos cierto,pero cuestionando la veracidad racional de la certeza individual.Defiende pues una vez más la libertad individual,pero aconsejando prudencia al individuo.
Las dudas de John Stuart Mill sobre la verdad absoluta es pues porque tiene en mente verdades consideradas ciertas en otros tiempos,y tenidas hoy por erróneas.Pues afirma que “el hombre (ser humano) es capaz de rectificar sus equivocaciones por medio de la discusión y la experiencia”.Por eso defiende también las opiniones útiles,sin cuestionar su veracidad.No quiere pues sociedades infalibles,porque no las quiere dogmáticas.Y por eso recuerda la muerte de Sócrates,condenado por impiedad (negar los dioses reconocidos por el Estado ateniense),e inmoralidad (corruptor de la juventud,sin que sepamos en qué los corrompia,pues Atenas aceptaba incluso lo que hoy llamamos pederastia).
Por supuesto Marco Aurelio persiguió al cristianismo porque lo creyó falso,y John Stuart Mill no cree que la verdad triunfa siempre de la persecución,a no ser que se llamen verdades a las ideologías que triunfan,(el luteranismo y anglicismo por ejemplo),y no verdades a las que perecen (ideas de Arnoldo de Brescia,Savonarola,los valdenses,etc).El cristianismo triunfó pues porque las persecuciones del Imperio Romano contra él fueron ocasionales y temporales,y porque la Iglesia romana colaboró con el Estado tras las invasiones en Italia,sin desdeñar la protección de Constantinopla,que fue quien terminó por protegerla (Constantino).
John Stuart Mill hace pues justa referencia a las persecuciones que se han realizado en Estados confesionalmente católicos o cristianos contra quienes no se declaraban católicos o cristianos,y tras la Inquisición ha quedado patente que las religiones cristianas han sido tan intolerantes,o más,que cualquier otras.
Acierta pues también nuestro autor cuando recomienda que nos atengamos a nuestra inteligencia,y seamos consecuentes con ella.Y cuando recuerda que las doctrinas no tienen arraigo en los creyentes ordinarios,por lo que hay muchos cristianos sin practicar las bienaventuranzas o incluso los mandamientos y sacramentos.También cuando recuerda que no fueron así los primeros cristianos romanos,y que por eso terminaron por absorber al propio imperio romano.Y acertada es también esta cita del Corán:“un gobernante que designa un hombre para un cargo público,cuando en sus dominios existe otro hombre mejor cualificado para él,peca contra Dios y contra el Estado”.Acertada la cita,porque demuestra que Mahoma en su siglo,como yo en el mío,queremos que todos los cargos públicos sean ocupados por los más aptos.
Acertado es también este consejo que da al cristianismo:“si los cristianos pretendieran enseñar a los infieles a ser justos con el cristianismo,ellos mismos deberían ser justos con la infidelidad”.Pues es un consejo moral dado por muchas religiones y sistemas filosóficos,incluido el cristianianismo:“ama al prójimo como a ti mismo”,máxima que tomó del estoicismo.

Sobre la libertad (I)

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XVIII.- Sobre la libertad (I)

Los escritos de John Stuart Mill,entre ellos Sobre la libertad,que es el que voy a resumir y comentar en este capítulo,siguen siendo obra clásica en pro de la libertad individual.
John Stuart Mill (1806-1873) fue hijo de James Mill,el último de los grandes raisonneurs del siglo XVIII,que consideraba al ser humano como un objeto natural,y pensaba que el estudio sistemático de la especie humana podía y debía establecerse sobre cimientos empíricos;creía que había llegado a dominar los principios de la nueva ciencia del hombre,y estaba firmemente convencido de que cualquier ser humano formado a la luz de ellos podría ser preservado de la ignorancia y la debilidad.Educó por eso a su hijo aislado de los demás niños,educados menos racionalmente.Prácticamente los únicos compañeros de John fueron sus hermanos y hermanas.A los cinco años sabía griego;a los nueve,álgebra y latín,y fue alimentado intelectualmente a base de ciencias naturales y literatura clásica.No tuvo acceso ni a la religión ni a la metafísica,pero sí a la música,por lo que a sus doce años era ya bastante erudito.
No es de extrañar pues que en su primera madurez se sintiera angustiado,hasta que leyendo las memorias del francés Marmontel rompiera a llorar,y se convenciera así de que era capaz de sentir emociones.Leyó entonces al poeta Wordsworth,leyó y conoció a Coleridge,y se transformó su visión de la naturaleza del hombre,de su historia y de su destino.Siguió creyendo que la felicidad era el único fin de la existencia humana,pero basada también en la diversidad,la plasticidad y la plenitud de vida;el genio individual,la espontaneidad y singularidad de un hombre,un grupo o una civilización.Lo que más odiaba y temía era la mezquindad,la uniformidad,el efecto destructor de la persecución,la opresión de los individuos por la autoridad,la costumbre o la opinión pública.Se opuso al culto del orden,de la nitidez e incluso de la paz,si tenían que ser adquiridas destruyendo la variedad y la imaginación.
Cuando cumplió 17 años estaba plenamente formado,poseyendo clara inteligencia,sin rastros de temor,vanidad o humor.Durante los diez años siguientes fue escritor utilitarista,ensalzando lo que su padre había ensalzado (el racionalismo,el método empírico,la democracia y la igualdad),pero combatiendo lo que los utilitaristas habían combatido:la religión,la creencia en virtudes intuitivas e indemostrables y sus consecuencias dogmáticas.Para John Stuart Mill el hombre se diferencia de los animales no sólo por poseer entendimiento e invención,sino por su capacidad de elegir y no ser elegido;por ser jinete,y no cabalgadura;por ser buscador de fines,y no sólo de medios.
Oficialmente se consagró a la búsqueda de la felicidad,creyendo en la justicia.Pero también cantó las glorias de la libertad individual y de la independencia,y criticó que el cristianismo persiguiera las ideas y creencias adversas.El fin principal de John Stuart Mill fue pues la extensión de la libertad individual,especialmente la de expresión,contribuyendo a asegurar el autogobierno en la Commonwealth,la libertad de expresión pública en Hyde Park y la representación proporcional;no se opuso,sin embargo,a la intervención estatal.
Sostuvo que la felicidad (o la utilidad) no tiene sentido como criterio de conducta,y en sus escritos la felicidad viene a ser la realización de los deseos propios.Por eso deseó un gobierno de expertos e ilustrados,detestando y temiendo la estandarización y la mediocridad,la timidez,la conformidad y la falta de interés en las cuestiones humanas.Dio por supuesta la solidaridad humana,y no temió el aislamiento de los individuo o de los grupos,preocupándole la socialización y la uniformidad.Deseaba la mayor variedad posible en la vida y carácter humanos,y por eso defendió la comprensión y la tolerancia.
Los hombres quieren restringir las libertades porque desean imponer su poder,quieren conformidad o creen saber cómo se debe vivir.Los seres humanos no son infalibles,y para Mill no existieron verdades absolutas.Consideró a las ciencias confusas,y desprovistas de generalizaciones válidas.Creyó que el ser humano es espontáneo,dotado de libertad de elección,capaz de modelar su propio carácter;y que,como consecuencia de la relación del ser humano con la naturaleza y con otros hombres,contínuamente está surgiendo algo nuevo,siendo precisamente esta novedad lo más característico y humano del hombre.
Sostuvo que la verdad está expuesta a degenerar en dogma o prejuicio,y defendió la libertad porque estaba seguro de que la necesitaban los hombres para desarrollarse.En el centro de sus pensamientos y sentimientos no estaba su utilitarismo,ni su interés por el conocimiento,ni por separar el dominio público del privado,sino su apasionada creencia de que el hombre se hace humano mediante su capacidad de elección.
John Stuart Mill creyó que los casos particulares requieren su propio tratamiento específico,por lo que fue un empirista británico,sensible al cambio de las circunstancias,a las diferencias de situaciones,a la naturaleza individual de cada caso.Para él la humanidad ganaba más consintiendo a cada cual vivir a su manera que obligándole a vivir a la manera de los demás.
Tocqueville había escrito con pesimismo acerca de los efectos morales e intelectuales de la democracia en América,y John Stuart Mill estuvo de acuerdo,pues no quería un rebaño de tímidos y laboriosos animales a los que gobierna un pastor.Intentó fundir racionalismo y romanticismo,detestaba la adulación,fue leal a movimientos,causas y partidos,pero siempre con base en la verdad.
Como los únicos dioses que conoció fueron los inventados por las religiones,mantuvo que la existencia de Dios era posible,e incluso probable,pero que no estaba probada;si Dios era bueno,no podía ser omnipotente,puesto que permitía que el mal existiera;rechazaba la creencia en misterios,consideraba el teísmo un conjunto de creencias nobles,posible la inmortalidad y la religión asunto exclusivo de cada individuo.Siempre defendió que el ser humano tiene derecho a su vida privada,y consideró la libertad y tolerancia religiosa como protección indispensable de toda religión verdadera.Valoró la distinción hecha por la Iglesia entre reino espiritual y temporal,y fue maestro de su generación,pero no creador ni innovador.
Fue un gran pensador político porque tuvo una mente honrada,abierta y civilizada,rompiendo con el modelo pseudocientífico de una naturaleza humana fija,dotada en todos los tiempos y lugares de las mismas inalterables necesidades,emociones y motivos,que responde de diferente manera sólo ante diferencias de situación y estímulos,o que se desarrolla según pautas inalterables.Substituyó esta idea de la naturaleza humana por la imagen del ser humano como creador,incapaz de completarse a sí mismo,y por tanto falible;un ser libre e imperfecto,capaz de determinar su propio destino en circunstancias favorables para el desarrollo de su razón y sus capacidades.Le atrormentaba el problema del libre albedrío,e insistió en que lo que nos caracteriza es nuestra capacidad y libertad de escoger y experimentar,pues entendía por libertad una condición en la que no se impedía a los hombres escoger el objeto y el modo de su culto.

Verborrea profesoral

Naderías metafísicas
XVII.- Verborrea profesoral

Norberto Álvarez González debe ser profesor numerario de filosofía del derecho en la Universidad de Alcalá de Henares,y como ya se asciende en la carrera docente por publicaciones,se ha hecho publicar por el servicio de publicaciones de dicha universidad varios ensayos,habiendo caído en mis manos Cuatro estudios sobre libertad,que es el que voy a resumir y comentar.
Si en clase no tiene ideas más claras,pobres alumnos;pues dice en 124 páginas lo que se puede decir en tres o cuatro,citas excluidas.Y ni siquiera tiene que ver nada con la libertad el cuarto escrito,por lo que ni el título es cierto.
Voy pues a resumir su ensayo,escrito por escrito.
1. Impulso y miedo a la libertad:
La libertad no es tanto un poder decidir como un poder hacer.Sólo hay pues libertad si a la voluntad le es posible realizarse en la dirección que desea.El primer elemento por tanto de la libertad es la voluntad,pues sin voluntad no hay libertad ni opresión.
Schopenhauer afirmó que sólo es libre quien puede hacer lo que desea,y puede aceptarse que el ser humano anhela la alternativa que más le atrae.Pero libertad no es poder hacer lo que quiero,sino más bien desearlo.
La teoría constitucional llama libertades públicas a un conjunto de derechos que se suponen necesarias para la felicidad humana,y es cierto que no somos libres sin los medios para realizar nuestros deseos.Más problemático es que el ser humano tienda siempre al bien,aunque puede admitirse en abstracto,y por eso nos remuerde la conciencia cuando obramos mal.
La libertad no conlleva pues los medios necesarios para lograr lo que queremos,y por eso muchas veces se ve incluso gravemente coaccionada nuestra libertad,y puede admitirse que,como sucede con la inteligencia,los animales posean libertad,aunque en grado menor que el ser humano.
Por cuanto un pueblo o nación es una colectividad humana,disfruta del grado de libertad que posean el conjunto de sus ciudadanos.
Libertad no es felicidad,por lo que si bien hemos progresado en libertad colectiva o constitucional respecto a la edad media,por ejemplo,no por eso nuestras sociedades actuales son más felices.
Puede admitirse que tolerancia sea posibilidad colectiva de decidir,bajo una mayor o menor responsabilidad del Poder constituido.La tolerancia aumenta por tanto el grado de libertad,aunque el poder de decisión de muchos actos no está en manos de los individuos,sino del Estado.
Un estudio sobre la libertad no supone el estudio previo del control de las masas por las élites,lo que supone admitir grados de libertad en una sociedad,según la cultura o poder adquisitivo de sus conciudadanos.Y por cuanto existen o pueden existir muchas coacciones a la libertad individual por parte de otros ciudadanos,no es de extrañar que en muchos supuestos se prefiera el orden público,o incluso la prosperidad material,a la libertad.No podemos sin embargo aceptar la tesis de que el “hombre masa” de Ortega y Gasset prefiera sentirse dirigido,si bien es cierto que posee menos conciencia de libertad.
Decir pues que la masa no quiere libertad es exagerado,pero sí podemos admitir que el ser libre es más valioso que el esclavo;también más feliz.
Por supuesto,la libertad presupone responsabilidad,que la distingue del libertinaje.No existe mucha relación entre libertad y virtud,y tampoco es verdad,en su totalidad,que la historia del ser humano sea la historia de su lucha por la libertad.
2. Deber moral y libertad:
Deber moral es,efectivamente,la limitación del comportamiento,de alguien o de varios,en beneficio de otro u otros.Es objetivo,en cuanto suele ser impuesto por normas o leyes;y subjetivo porque,aceptadas esas imposiciones,1)existen deberes que nos autoimponemos,2)es el individuo el agente del deber.
En el origen o fundamento del deber hay siempre cierto valor moral,y por tanto existen relaciones entre deberes morales y ética.Pero no es el miedo a un rechazo social por haber conculcado un valor ético lo que genera un deber,aunque sí ayude a cumplirlo;pues una cosa es el deber moral,y otra su cumplimiento.
El deber no es pues un mero sentimiento,y no hay por qué relacionar el deber con lo placentero,aunque el cumplimiento del deber produzca placer o felicidad.En el niño puede aparecer la moral por miedo al castigo o por el amor a los educadores,pero en los adultos debe primar la autorresponsabilidad,sin que debamos calificar la satisfacción por el deber cumplido de sentimiento erótico.
El cumplimiento del deber es signo de sociabilidad,y entregar el dinero a un atracador que nos lo exige no es efectivamente un deber,y ni siquiera una obligación:es un acto involuntario.
3. El pudor como interés protegible:
Pudor es deseo responsable de atenernos a la moralidad,especialmente sexual,que nos han inculcado culturalmente,y aunque su incumplimiento nos avergüence,no hay que concebirlo como miedo al rechazo social cuando lo incumplimos.El pudor es así un deber moral,y nos vestimos por pudor,aunque más por frío.No creo que la sociedad haya regulado el pudor por causas económicas,y la monogamia o poligamia son más imposiciones religiosas y culturales que deseos,aunque es cierto que la poligamia musulmana fue instituida por causas económicas:que cada esposo tuviera las esposas que pudiera mantener.
En un estudio del pudor no hay por qué incluir la homosexualidad,que no es más que apetencia sexual hacia otro ser del mismo sexo,en el pasivo por inclinación natural,y en el activo más bien por recuerdo del placer recibido.Mas,por supuesto,el joven homosexual puede sentir tanto pudor como el heterosexual,o quizá más,porque a la privaticidad del comportamiento sexual se añade el rechazo familiar y social,por más que la vayamos aceptando.
El pudor no nace pues de la necesidad o conveniencia de controlar sexualmente a la mujer,sino de la educación,pues evidentemente hay actos y comportamientos sexuales que no deben ser públicos.
Ni siquiera debe ser considerado pues el pudor producto de la represión sexual,y la veracidad del catolicismo vuelve a ponerse en evidencia en esta frase de Clemente de Alejandría:“toda mujer debería enrojecer de vergüenza sólo de pensar que es mujer”.Aunque la causa de este despropósito la explique Tertuliano:“tú eres la puerta del infierno,tú fuiste la que rompió los sellos del árbol vedado;tú la que primero violaste la ley divina;tú la que corrompiste a aquél a quien el diablo no se atrevía a atacar de frente;tú finalmente fuiste la causa de que Jesucristo muriera”.
Esta cultura judeocristiana ha sido pues responsable en gran parte de la opresión histórica de la mujer,sin que sea lícito atribuirla a causas económicas,pues la economía nació con el matriarcado.Cierta es también la menor libertad sexual de la mujer respecto al hombre,pero no debemos olvidar que la mujer nace con virgo,con virginidad por tanto.El pudor no tiene pues por qué hacer ansiosa,tímida o medrosa a la niña,ni traumatizarla,y los Evangelios no han sido escritos por Jesús.La frase de San Pablo,mejor es ser casto que casado,pero quien no pueda que se case,hay que referirla más al clérigo que al laico.No es cierto que los esenios consideraran impura toda relación sexual,puesto que su comunidad estaba formada por monjes y laicos,la mayoría de los laicos casados;y precisamente eran los laicos los que se ocupaban de la economía de la colectividad,para que los monjes pudieran dedicarse exclusivamente a la contemplación,la oración y la interpretación personal de las Sagradas Escrituras (Antiguo Testamento).
4. La izquierda entre el fracaso y la esperanza:
Es de izquierda quien desea un cambio más o menos marxista de la sociedad,y por tanto ser de izquierda es o supone pertenecer más al siglo XIX que al XXI.
La socialdemocracia se ha liberado ya del marxismo,y por tanto está en medio del capitalismo y del comunismo,entendiendo por capitalismo el del siglo XIX,y por comunismo el del siglo XX.Pero la socialdemocracia no ha dejado de ser ante todo económica,estando más bien a su izquierda cuantos se preocupan por conflictos ecológicos,belicistas,racistas,feministas e incluso sexuales.
La gran propiedad ha asumido efectivamente muchos principios socialdemócratas,y si fuese verdad que la izquierda está destuída,y la extrema izquierda ha desaparecido,no iba a llorar por ello.
El actual sistema capitalista no necesita ya de una pseudoizquierda que le haga creíble,si bien siempre he defendido la substitución del capitalismo y sindicalismo,igualmente egoístas,por una economía de mercado que produzca bienes de servicio con base en la hermandad entre capital y trabajo,considerándose el interés al capital (entre el 4 y el 8 por ciento) gasto empresarial.
No creo pues que el capital se infiltre en partidos y organizaciones de izquierda,ni que ésta sea tan débil e inoperante como dice el profesor que resumo y comento,a no ser que entienda por izquierda la que veneraba a la guerrilla vietnamita,o legitimaba el terrorismo.No toda la izquierda actual es pues pragmática,aunque sea cierto que se ha llegado a cierta simbiosis entre derecha e izquierda,por causas electorales.

Carta sobre la tolerancia (II)

Naderías metafísicas
XVI.- Carta sobre la tolerancia (II)

Hay sin embargo también argumentos de tipo religioso:1)toda Iglesia
es una sociedad libre y voluntaria;2)ningún ser humano puede ser
obligado a entrar en ella;3)ningún grupo religioso puede reclamar
origen divino para su institución;4)las Iglesias sólo cuentan con la
excomunión como método de coacción,siempre que no tenga efectos
civiles.
Locke afirma también 1)que no existe testimonio en la
Escritura del que se pueda deducir que Dios haya conferido autoridad
a ningún hombre sobre otro para obligarle a profesar su propia
religión,2)que la persecución es anticristiana,3)que el empleo de la
fuerza resulta ineficaz en asuntos de fe,4)que la libertad religiosa
es un derecho natural,5)etc.Sin embargo en Locke las virtudes de la
razón no suponen prescindir de la fe ni de la Revelación,y lo que
ataca es el dogmatismo fanático.El objetivo de Locke fue pues
conseguir una tolerancia equitativa,que tome en cuenta el interés
público.Cada Iglesia debe disponer de sus propios ritos,y la
tolerancia que defendió Locke fue la de una libertad religiosa que
no dañara los derechos de otros,ni atentase contra el Estado.El fin
de esta libertad es la secularización de la política,con tajante
distinción entre lo civil y lo religioso.
Y entro ya en el resumen y comentario del texto de Locke.
La tolerancia es la característica principal de la verdadera
Iglesia.La verdadera religión no está instituida para exigir una
pompa exterior,ni para alcanzar el dominio eclesiástico,ni para
ejercer fuerza coactiva,sino para regular la vida de los hombres de
acuerdo con las normas de la virtud y de la piedad.De nada sirve
usurpar el nombre de cristiano si falta la santidad de vida,la
pureza de costumbres,la humildad y bondad de espíritu.Sería muy
difícil que quien no se preocupa de su propia salvación me persuada
de que le interesa la mía.Es imposible que quienes no han acogido
realmente en su corazón la religión cristiana pueden dedicarse con
sinceridad y entusiasmo a hacer cristianos a otros.Ningún hombre
puede ser cristiano si carece de caridad y de esa fe que actúa no
por la fuerza,sino por el amor.Yo apelo a la conciencia de aquellos
que persiguen,torturan,destruyen y matan a otros hombres con el
pretexto de la religión,y les pregunto si lo hacen por amistad y
bondad hacia ellos.
Si hay alguien que sostenga la idea de que al hombre se le
debe obligar,a sangre y fuego,a profesar ciertas doctrinas y
someterse a este o aquel culto exterior,sin tener en cuenta su
moralidad,si hay alguien que trate de convertir a la fe a aquellos
que están en el error forzándoles a profesar cosas que ellos no
creen,y permitiéndoles practicar cosas que el Evangelio no
permite,verdaderamente no se puede dudar que lo que desea es sumar
un grupo numeroso de gentes a su misma profesión religiosa,ya que
resulta totalmente increíble que,con estos medios,tenga la intención
de formar una Iglesia verdaderamente cristiana.
La tolerancia de aquellos que difieren de otros en materia
de religión se ajusta tanto al Evangelio y a la genuina razón,que
parece monstruoso que haya hombres tan ciegos como para no percibir
con igual claridad su necesidad y sus ventajas.
Pero,a fin de que no haya algunos que disfracen su espíritu
de persecución y crueldad anticristiana simulando tener en cuenta el
bienestar público y la observancia de las leyes,ni otros que,con el
pretexto de la religión,aspiren a la impunidad para sus libertinajes
y disipaciones,en una palabra,para que ninguno pueda engañarse ni a
sí mismo ni a los demás con el pretexto de su lealtad y obediencia
al Príncipe o de su ternura y sinceridad hacia el culto de
Dios,estimo necesario,sobre todas las cosas,distinguir exactamente
entre las cuestiones del gobierno civil y las de la religión.
El Estado es,a mi parecer,una sociedad de hombres
constituida solamente para procurar,preservar y hacer avanzar sus
propios intereses de índole civil.
Estimo,además,que los intereses civiles son la vida,la
libertad,la salud,el descanso del cuerpo y la posesión de cosas
externas,tales como dinero,tierras,casas,muebles y otras semejantes.
Todo hombre está facultado para amonestar o exhortar a otro
o para convencerlo de su error y,por medio del razonamiento,atraerlo
a la verdad.Pero dar leyes,recibir obediencia y obligar con la
espada son cosas que no corresponden a nadie más que al
magistrado.Sobre esta base,yo afirmo que el poder del magistrado no
se extiende al establecimiento de artículos de fe o de formas de
culto por la fuerza de sus leyes.Todo el poder del gobierno civil se
refiere solamente a los intereses civiles de los hombres,se limita
al cuidado de las cosas de este mundo y nada tiene que ver con el
mundo venidero.
Una Iglesia es una sociedad voluntaria de hombres,unidos por
acuerdo mutuo con el objeto de rendir culto públicamente a Dios de
la manera que ellos juzgan acaptable a El y eficaz para la salvación
de sus almas.Ningún hombre se encuentra por naturaleza ligado a
ninguna Iglesia o secta particular,sino que cada uno se une
voluntariamente a la sociedad en la cual cree que ha encontrado la
profesión y el culto que es verdaderamente aceptable a Dios.Ningún
miembro de una sociedad religiosa puede ser atado con ningún vínculo
que no proceda de la esperanza cierta de vida eterna.Una Iglesia
es,pues,una sociedad de miembros unidos voluntariamente para este
fin.
Que la Iglesia de Cristo deba perseguir a otros y forzarlos
con el fuego y la espada a abrazar su fe y doctrina no lo he
encontrado todavía en ninguno de los Libros del Nuevo Testamento.
El fin de una sociedad religiosa es el culto público de Dios
y la adquisición de la vida eterna.Nada debe ni puede tratarse en
esa sociedad respecto de la posesión de pertenencias civiles ni
mundanas.Ninguna fuerza ha de ser empleada en ella.Las armas por las
cuales los miembros de esta sociedad deben ser mantenidos dentro de
su deber son las exhortaciones,las admoniciones y los consejos.Si
por estos medios los transgresores no son redimidos,ni los que están
en error convencidos,lo único que cabe hacer es expulsar y separar
de la sociedad a tales personas.
Ninguna Iglesia está obligada en virtud del deber de
tolerancia a retener en su seno a una persona que,después de haber
sido amonestada,continúa obstinadamente transgrediendo las leyes de
la sociedad.Pero,sin embargo,en tales casos debe cuidarse de que la
sentencia de excomunión y su ejecución no conlleven ningún trato
rudo de palabra o acción que pueda dañar a la persona expulsada en
su cuerpo o en sus posesiones.Ninguna persona privada debe,en ningún
momento,usar la fuerza,a menos que sea en defensa propia contra una
violencia injustificada.La excomunión no priva ni puede privar nunca
al excomulgado de ninguna de las posesiones civiles que tenía
anteriormente.
En segundo lugar,ninguna persona privada tiene derecho
alguno,en ningún caso,a perjudicar a otra persona en sus goces
civiles porque sea de otra Iglesia o religión.Así lo ordena el
Evangelio,así lo dicta la razón y así lo exige la natural
camaradería en la cual hemos nacido.Y lo que yo digo respecto de la
tolerancia mutua entre personas privadas de diferente religión,lo
aplico también a las Iglesias.Ninguna de ellas tiene en forma alguna
jurisdicción sobre las demás.Nadie por tanto tiene justos títulos
para invadir los derechos civiles y las propiedades mundanas de los
demás bajo el pretexto de la religión.El cuidado del alma de cada
hombre le correspobde a él mismo,y debe serle dejado a él solo.
El único y estrecho camino que conduce hacia el cielo no es
mejor conocido del magistrado que de las personas
particulares.Ninguna religión que estimo falsa puede ser verdadera o
provechosa para mí.Ningún hombre debe ser privado de sus goces
terrenales a causa de su religión.